Jordi Blasi
Área de Producto
24 de Mayo de 2017

A modo de homenaje, el estudio holandés Attika Architekten ha decidido insertar 22 emojis en una de las fachadas del complejo residencial que recientemente ha proyectado para la ciudad de Amersfoort. Una licencia ornamental que han justificado con el argumento de hacer algo menos aburrida la arquitectura.

Pero, ¿Es aburrida la arquitectura? Al menos sí lo era para Robert Charles Venturi, considerado uno de los padres del movimiento posmoderno americano y que acuñó el Less is a Bore , una especie de antídoto al Less is More imperante en la América de Mies van der Rohe y el Movimiento Moderno. Venturi, junto a su socio Scott Brown, Steven Izenour y otros miembros de su estudio, decidieron emprender en 1968 un viaje por Las Vegas, en el que estudiarían la arquitectura, prestando especial atención al simbolismo y a la decoración. De aquél viaje surgiría el libro Learning from Las Vegas, un referente imprescindible que se convertiría en un manifiesto del movimiento posmoderno. Posmodernos fueron Michael Graves, Aldo Rossi o Charles Willard Moore. Su obra recupera el carácter simbólico y expresivo que la racionalidad del Movimiento Moderno había desterrado. Una arquitectura ciertamente menos aburrida pero que, a menudo, también se ha acercado peligrosamente a lo banal, como puede parecer colocar 22 emojis en la fachada de un complejo residencial. Quizás divertido, quizás también banal.

 

Estudio Attika Architekten

 

Learning from Las Vegas

 

Learning from Las Vegas

Learning from Las Vegas

 

Learning from Las Vegas