Óscar Guayabero
Área de Gráfico y Web
03 de Mayo de 2017

A menudo, los periodos más oscuros son también los que desatan la creatividad con más fuerza, precisamente para oponerse a esa injusta situación. Ha sido así a lo largo de la historia y el último botarate que se cree el amo del universo, Donald Trump, no es una excepción. Desde que empezó a visualizarse como candidato y a decir sandeces destinadas a enardecer la xenofobia y el odio a la diferencia más primitivo, multitud de ilustradores, videocreadores y diseñadores han mostrado su opinión a partir de parodias, caricaturas o humor gráfico.  Hoy os presentamos algunos ejemplos.

El primero, es una portada de Der Spiegel, obra del cubano, afincado en EEUU, Edel Rodríguez. Esta portada dio la vuelta al mundo, según su autor la inspiración fue muy obvia : Esta es una nación de inmigrantes. Es una idea muy importante para mí, y Trump quiere decapitar esa idea”, dice el ilustrador por teléfono desde Nueva York. Su provocativo dibujo, traza un paralelismo satírico entre las decapitaciones del Estado Islámico y el “extremismo” del nuevo jefe de la Casa Blanca. Edel tiene otras ilustraciones sobre Trump, igualmente potentes.

 

El segundo ejemplo es del ilustrador más internacional que tenemos en este momento, Javier Jaen. Un guante de boxeo genera una suerte de retrato del presidente estadounidense en un ejercicio de abstracción y poesía visual muy propias del trabajo de Jaen. La ilustración es para el diario holandés Volkskrant y forma parte una colección que el diseñador de Barcelona ha hecho sobre el ególatra maquillado de naranja. Otra de las memorables, es la que hizo para el New York Times Magazine, donde con una cadena de oro crea una silueta muy Trumpiana.

 

 

El último ejemplo es una publicación colectiva que acaba de aparecer: Pencilvania. Su primer número está dedicado íntegramente a Donald Trump y recoge trabajos de diversos ilustradores, diseñadores y fotógrafos. Pencilvania es un diario ilustrado con base en Barcelona de tirada mensual, donde tendrán voz creadores gráficos con un puntito “hater” bastante pronunciado, críticos contra el sistema, de humor ácido e irreverente y que utilizan la ilustración como instrumento de cambio . Cada número contiene una serigrafía encartada en su interior producida por Taller 57 Serigrafía.