Esther Rico
Área de Espacios
16 de Julio de 2017

 

Materiales sencillos como las hojas de palmera de piasava adquieren una nueva dimensión al aplicarse por completo a una fachada. Así  nos trasladamos de la imagen del techo de un chiringuito o de una sombrilla grabadas con el sol del verano a la fachada del primer proyecto de interiorismo del estudio de los hermanos Campana. Cumple varias funciones, desde ser un aislante natural y también dar privacidad a los habitantes de este hogar en San Paolo.

Se trataba de una parcela estrecha de tan solo 14 m de ancho así que la vivienda crece en metros cúbicos y cómo si una planta la envolviera, los exteriores son recorridos por una barandilla de hierro;  un patrón regular, como si fueran una pared de ladrillos vista, pero solo su silueta. Los marcos de las ventanas y los muebles de exterior también acabados en este material conectan interior y exterior como pedían sus moradores. Los muros contendores acabados en turquesa parecen multiplicar las ventanas desde las que se ve el cielo.

En una exaltación de lo artesano, el elemento central de la vivienda es una librería de madera, al que pegaron la piel manualmente. Como si la “planta de hierro” al entrar en el interior mutara de piel, creciera en altura y rugosidad. Aporta calidez y es una celebración de lo artesano pero pasado por un filtro contemporáneo, ya que convive con unos interiores bastante minimalistas.

Los diferentes referentes culturales de los propietarios de esta vivienda se manifiestan sobre todo en los lavabos: acabados en mármol, los cánones más clásicos reflejan el origen italiano y el color escarlata en teselas en referencia el origen argentino.

Al final una mezcla de culturas, pero con claras referencias al barrio y país que habitan, Sao Paulo en Brasil.

http://campanas.com.br/#works/architecture

https://architizer.com/projects/campanas-unveil-their-first-private-architectural-commission-in-sao-paulo/

Fotografía Leonardo Fenotti