Esther Rico
Área de Espacios
30 de Octubre de 2018

Los comensales que se hayan sentado a experimentar este festín del food design  además han podido disfrutar de una composición espacial que buscaba potenciar el sabor de la experiencia y el bienestar de las personas que la han visitado.

Justin Kontou es la curator de este espacio/instalación de arte durante Dutch Design Week 2018 ; buscaba crear un espacio multisensorial, un ambiente que nos calmara y nos reconfortara, según sus palabras.

Quizás una de las piezas más espectaculares sea Meshmatics Chandelier, creado por el atelier  Rick Tegelaar y posteriormente desarrollada para Moooi. Una malla de alambre, lo que para muchos sería un material tan poco noble, utilizada con una nueva técnica es la clave de esta espectacular lámpara. Las otras luminarias de techo pertenecen a la colección Rythm of Light de Studio Susanne de Graeff, que imitan las tonalidades del cielo el amanecer y la puesta de sol, gracias a la disposición de los hilos, mostrando todo el espectro del arco iris.

El tapiz Circadian de  de Rive Roshan también llama la atención por su modularidad y por ser cinético; además sirve de separación entre el comedor y la exhibición. Otra de sus piezas, Circular Screen, sirven para dividir el espacio de manera efímera, sin paredes; la disposición circular aporta calma a nuestra mente. En las paredes compite con el trabajo de Mae Engelgeer’s para C-C-tapis, cuya composición  mezcla formas y colores y parece abrir una ventana a una dimensión paralela.

Las formas circulares, la combinación de los tonos pastel, colores poco saturados, así como los materiales escogidos visten un espacio que busca estimular tanto nuestra mente como nuestros sentidos; nos vuelve a equilibrar, nos devuelve a la naturaleza cuya belleza es la fuente de inspiración de la exhibición.

 

 

Fotografía Rive Roshan