Óscar Guayabero
Área de Gráfico y Web
19 de Octubre de 2017

Los huertos urbanos han llegado para quedarse. Esa es una realidad. Por motivos económicos, ecológicos o emocionales, cultivar algunas verduras en el jardín, terraza, balcón o patio, es ya una realidad doméstica para mucha gente. Pero, ¿puede la tecnología digital convivir con esa búsqueda de lo natural? Muchos así lo creen y están creando los tecnohuertos.

A partir del llamado Internet of things y el procesador Arduino se han desarrollado multitud de sensores domésticos para controlar la humedad, temperatura, nivel de minerales de la tierra, etc. Son sistemas muy baratos, echos a medida y con posibilidad de ser controlados de forma remota desde el móvil. re:farm, por ejemplo, desarrollan herramientas software y hardware de open source tools para hortelanos urbanos.

Pol Fabregas, ha hecho de esta conjunción entre lo digital y la horticultura una iniciativa exitosa en Hong Kong a través de Rooftop Republic . Se trata, como él mismo dice, de coordinar diferentes huertos urbanos de la ciudad para crear una red de ayuda, abastecimiento y cuidados coordinados. “Por ejemplo tener un sistema centralizado, que nos dé información de los diferentes proyectos de huertos urbanos que tenemos en la ciudad. Y así tomar decisiones como “aquí falta agua y aquí falta…”, hacer pedidos etc. Ya hay tecnología, como sensores aplicados para medir niveles de pH, humedad del suelo, etc. en la ciudad, pero todavía no hemos dado con la solución perfecta que se adapte a nuestras necesidades”. 

GardenSpace, es un dispositivo cuenta con una cámara en 360 grados que podremos utilizar para vigilar del estado de todas nuestras plantas. Uno de sus puntos fuertes, es la existencia de un catálogo de plantas que nos permitirá regar a cada una con el agua necesaria, evitando el desperdicio de la misma. Además, funciona mediante energía solar,  puede distribuir repelente para animales y ofrecer un sistema de riego automático. En concreto, el dispositivo ha sido diseñado para utilizarse en jardines de hasta 10 metros cuadrados.

En definitiva, un territorio más donde Apps i tecnología tendrán mucho que decir en un futuro que ya está aquí.