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ESDESIGN - Escuela Superior de Diseño de Barcelona
18 de Noviembre de 2020

Las ventas de un producto no dependen de un único factor, sino que lo hacen de muchos. Tanto propios del producto como ajenas a él. En este último caso dependen sobre todo del comportamiento y posibilidades de los consumidores, y de la aceptación del producto. Para que esta sea la mejor posible, el producto debe estar pensado y diseñado, al completo, según los gustos y necesidades del público objetivo al que se dirige. De esta manera se amplían las posibilidades de que sea un éxito en ventas. Pero para ello hay que cuidar todos sus detalles, incluido el packaging de un producto.

El packaging de un producto es, generalmente, lo primero de él que verán sus posibles compradores. Por lo tanto, su diseño debe estar cuidado al milímetro. No solo en cuanto a forma, color, o materiales empleados en su fabricación. Para la planificación, diseño y desarrollo del packaging de un producto hay que tener en cuenta todo tipo de tendencias de diseño. Pero también las sociales y medioambientales. Entre ellas está el cuidado del medio ambiente, por ejemplo, lo que lleva a que el packaging ecológico esté actualmente en auge. Y otras que dominan y cuentan con mecanismos para investigar lo relativo a la formación especializada en diseño de packaging. Todos conocen lo último en packaging y tienen los recursos necesarios, no solo para aplicar lo aprendido en su formación. También para seguir avanzando y hacer evolucionar su diseño.

Packaging de un producto: qué es

El packaging de un producto es su embalaje. En lo que se guarda ese producto para su venta, y lo que le protege. Pero es mucho más que eso; aparte de evitar que se dañe antes de llegar a las manos de quien lo compre, tiene otras funciones. Entre ellas, es un medio que las marcas pueden utilizar para reflejar y transmitir la imagen de su marca. Además, sirve para eliminar complicaciones relacionadas con el transporte del producto, al protegerlo. También facilita su almacenado y presentación posterior en las estanterías de los comercios.

 

el packaging de un producto y su importancia en la venta

 

El packaging del producto, además, también se emplea para otros fines. Por ejemplo, ofrecer a los futuros compradores diversa información sobre el producto que contiene. Por ejemplo, en el caso de los alimentos, información sobre sus ingredientes y su nivel nutricional. Además, no tiene por qué que ser completamente opaco, y en muchos casos es posible crearlo de forma que ofrezca acceso visual a su interior.

Tipos de embalaje de un producto

En general, el packaging se puede clasificar en tres niveles, con el poco original nombre de primario, secundario y terciario. Se conoce como packaging primario al que cubre directamente el producto. Es decir, a su primera capa de protección. En función del producto que cubra, incluso estará preparado para facilitar su conservación en las mejores condiciones.

Por encima de este packacing primario se coloca el secundario. Suele ser más resistente que el primario, y es la caja en la que se guarda el producto con su primer packaging ya sobre él. Estas cajas, tras el transporte del producto, pueden seguir albergando el producto en su interior o no. Por lo tanto, depende de los diseñadores del packaging y de las intenciones de la empresa que lo comercializa diseñarlo de forma que sea prescindible tras un trayecto o no. De esto depende en gran medida su diseño exterior.

Por último, el packaging terciario no tiene ningún valor de cara a la presentación de un producto. Se utiliza única y exclusivamente para transportar varios productos en su interior, y protegerlo. Por tanto, debe fabricarse para ofrecer protección a dichos productos, con la resistencia en mente. Esto se debe a que los trayectos que se deben realizar para el transporte de los productos son largos, y necesitan protección adicional.

El packaging y la venta del producto

Como hemos mencionado, el packaging de un producto es uno de los factores que incide directamente en sus ventas. Dado que es lo primero que se ve de él, es imprescindible diseñarlo de manera que no solo lo proteja, sino que además atraiga la atención del público. También ha de ofrecer información. En efecto, si un packaging, además de atractivo, es informativo y transmite datos como la imagen de su marca con fidelidad, será un ingrediente decisivo para que sus ventas sean mejores.

El hecho de que gracias a un packaging se logre identificar a un producto con su marca fabricante o distribuidora, puede incidir en la decisión de compra de quien lo haya visto. Si el producto se ajusta más o menos a lo que buscan y la marca les inspira confianza, habrá más probabilidades para que lo compren. Por eso, incluir en el packaging elementos de diseño que permitan reconocer la marca es importante. En general, lo es la inclusión de la información relevante de lo que contiene. Eso sí, en su justa medida. Tan malo es pasarse como no llegar.

También hay que tener en cuenta que, actualmente, el cuidado del medio ambiente ha pasado a ocupar un lugar destacado en la mente de prácticamente todos los consumidores. Por tanto, diseñar y fabricar un packaging con la sostenibilidad, e incluso con posibilidades de darle otro uso tras la compra del producto, presentes, gana cada vez más enteros. Si un packaging es ecológico, las posibilidades de venta del producto aumentan.

Qué tener en cuenta en su diseño

Lo primero que hay que valorar en el diseño del packaging del producto son las características del mismo y las necesidades de protección que tiene. También hay que valorar las posibilidades que tienes de ser original y romper con las normas en uso sobre el packaging. ¿El objetivo? Un diseño rompedor y atractivo, que atraiga a los compradores.

 

el packaging de un producto y su importancia en la venta

 

Aparte de esto, también debes tener en cuenta al futuro comprador del producto. Por eso, el packaging debe ser protector para el producto, pero fácil de retirar para el comprador. Si una persona sabe que abrir el packaging que proteger un producto de una marca determinada va a resultarle muy complicado, las opciones de que se decante por otro similar de la competencia más sencillo de abrir son altas.

Estos son solo algunos de los elementos del packaging de un producto que pueden influir en su venta. Para conocerlos todos basta con formarse en diseño de producto y packaging, estar al tanto de las tendencias presentes y de las que se den en el futuro, y estar dispuesto a romper las normas hasta cierto punto para sorprender.