Óscar Guayabero
Área de Gráfico y Web
24 de Noviembre de 2020

Uno de los efectos colaterales de las restricciones en la presencialidad es la proliferación de contenidos extra, online, de las exposiciones que se programan en centros culturales y espacios expositivos. Diría que es una tendencia que va a ir a más y que se mantendrá cuando volvamos a una cierta normalidad. De entrada, la presencialidad me parece un acto de resistencia y militancia. Debemos colaborar entre todos para no perder espacios de cultura y conocimiento y la mejor forma es haciendo uso de ellos. Hoy visitar una exposición, asistir a una conferencia (siempre con las medidas de prevención necesarias) es más importante que nunca.

Pero es cierto que estos contenidos extra, que se pueden ver vía web, expanden el contenido de las exposiciones presenciales, pero además generan herramientas muy útiles para escuelas o personas interesadas en el tema que quieran ampliar conocimientos.

Estos contenidos pueden ser muy básicos: visitas virtuales, textos del programa de mano (que no se pueden coger en el espacio para evitar contactos innecesarios), o fichas e imágenes de buena calidad de las piezas expuestas.

Pero, siguiendo con la dinámica que ya estaba en marcha en algunos centros culturales que ya estaban incluyendo talleres, conferencias paralelas, ciclos de cine sobre el tema tratado, etc, se está implementando una serie de contenidos muy interesantes: Podcast, interactivos, videos de los comisarios, videojuegos, etc.

Un buen ejemplo de lo que explico es la exposición “Curiosidad Radical. En la órbita de Buckminster Fuller” expuesta en la Fundación Telefónica de Madrid y comisariado por José Luis de Vicente y Rosa Pera. En la web podemos encontrar un buen material que nos expande la experiencia de la visita, a los que hemos podido verla, y que puede acercar los contenidos a personas que no podrán estar ahí físicamente. Especialmente recomendables los podcasts y el interactivo del timeline de la vida de este personaje inclasificable y fascinante. Y para un publico infantil hay un video juego que les acerca a la complejidad de Fuller.

Lo interesante, desde el punto de vista gremial, es que abre un campo de trabajo a usar desde la infografía a los motion graphics y también a pequeñas producciones de video o creaciones digitales de todo tipo. Hasta ahora generar la gráfica de una exposición se basaba en crear un sistema grafico para la señalética interior y la promoción exterior. Pero ahora tenemos un abanico de herramientas digitales que podemos usar para generar contenidos disponibles en la red. Eso, además aumenta las posibilidades de que la exposición llegue a un público más amplio y geográficamente lejano al lugar donde se expone.

Va a ser interesante ver como estas herramientas digitales se van consolidando y evolucionando sin detrimento de la experiencia propia de visitar físicamente la exposición, siempre que esto sea posible.

Y si lo aplicamos a festivales, congresos, etc, estos contenidos pueden hacer más accesible a todo tipo de público, esté donde esté, el conocimiento que se comparte en el evento. Repito, siempre sin olvidar que la presencialidad es insustituible, pero en su defecto hay quien está investigando formas interesantes de generar una cierta presencialidad. En el último Blanc Festival celebrado hace solo unos días, los organizadores pensaron que los asistentes valoraban mucho el poder conversar y encontrarse con amigos en el festival. Ya que era imposible hacerlo de forma física, utilizaron un sistema de avatares donde se podía transitar por el espacio del Dhub, donde se celebra, acercarse a los escenarios donde se dan las charlas, pero también interactuar con otros visitantes y generar charlas informales con ellos. El resultado fue muy sugerente, encontrando un punto de calidez presencial, a pesar de la virtualidad del evento.

Otra ventaja es que el conocimiento ofrecido por los ponentes no se pierde y los propios organizadores, los incansables David d’Eboli y Raul Ramos, me explicaban como han visto que las grabaciones de las charlas son un material valioso para irlo disfrutando poco a poco. El Festival pues se expande en tiempo y espacio. Espero sinceramente que el próximo año podamos vernos en directo, pero también que estos “extras” no se pierdan porque son valores añadidos al festival.

Y esto no ha hecho más que empezar, aseguraría que es un campo donde vamos a tener muchas sorpresas agradables y creo que las nuevas generaciones deben prepararse para estos nuevos soportes y formatos.