Esther Rico
Área de Espacios
22 de Octubre de 2020

Dependiendo del lugar en que vivamos estaremos en la primera, segunda o algunos hablan de la tercera ola, pero en cualquier caso seguro que estaremos buscando la manera de estar el máximo de tiempo posible al aire libre.

Dependerá de como las ciudades consigan adaptarse a estas nuevas necesidades, que sigan siendo vigentes como modelo. Actualmente nos encontramos con restaurantes y bares cerrados al público solo para take away o delivery en Cataluña, Países Bajos, Reino Unido,…espero que pronto puedan volver a abrir y si no me equivoco primaran los espacios exteriores. Esta claro que para la restauración va a ser vital, crear terrazas acogedoras y seguras y yo creo deben integrar la opción del delivery de manera más definitiva. Os he traído el proyecto de Dine Out de Rockwell Group que ha diseñado una solución modular, sin coste, para dar un carácter común y con elementos prediseñados que facilitan el camino a los restauradores y consiguen crear un leguaje visual atractivo cumpliendo la normativa social.

Emily Andrews- Dine out

 

Pero es algo que va más allá de un sector. En el residencial se ve una clara migración hacía ciudades de escala más pequeña o incluso las segundas residencias se han convertido en primeras. Si consiguiéramos proyectos que maximizaran las terrazas como el Arbre blanc para la mayoría de sus habitantes, podría servir para revertir esa tendencia.

L’abre blanc -Cyrille Weinery

 

La intervención de Nendo en la Stairway House sería más radical o solo al alcance de proyectos de envergadura, pero me parece magistral utilizar la escalera fuera de tamaño, como elemento de unión entre el cielo y la tierra y eje de la intervención. En cuanto a los espacios de trabajo, se habla sobre la motivación para volver a las oficinas. Quizás la encontremos en proyectos como Second Home Hollywood, en el que más que ir a trabajar parezca que nos aventuremos en una selva.

Nendo- Stairway House

Iwan Baan- SecondHome Hollywood

 

En el sector hospitality seguramente lo tendrán más fácil aquellos hoteles que se encuentren cerca de la naturaleza o que dispongan de m2 al aire libre versátiles que les permitan incluso acoger actividades culturales al aire libre como Potato Head Studio.

Potato Head Studio- Oma

 

Alguno podría pensar que un espacio abierto solo es posible en climatologías benévolas, pero aquí puede intervenir la ingeniería como en el proyecto The Shed, al final del High Line de Nueva York, que tiene una cubierta cinética que permite desplegarse y abarcar 18.500 m2. La idea era proveer a la ciudad de un espacio que pudiera aglutinar todas las artes, que fuera flexible. Bajo la situación actual, permitiría llevar acabo representaciones, conciertos, ampliando la capacidad del espacio según las necesidades de distancia segura.

Iwan Baan- The Shed