Óscar Guayabero
Área de Gráfico y Web
15 de Enero de 2018

Cuando se habla de redes sociales, se acostumbra a pensar en plataformas como Facebook, Instagram, Linkedin, Twitter, etc. Pero cada vez más, los servicios de mensajería inmediata para móviles como WhasthApp, se están convirtiendo en redes donde se socializa, se comparte, se difunde, etc.

Aquellos preocupados por la seguridad han dejado WhatsApp y han migrado a Telegram. Spotbros, es una alternativa desarrollada en España y que pone el acento también en la privacidad. La gente más joven parece optar por Snapchat. En algunos países WeChat es líder, tiene más de 600 millones de usuarios. Line, quizás es la alternativa más conocida por el gran público. Entre sus grandes credenciales para presentarse como rival a tener en cuenta está la posibilidad de realizar llamadas de voz desde la aplicación, su presencia en múltiples plataformas, no sólo móviles sino también en ordenadores y sus stickers, una especie de emoticonos vitaminados que causan furor en muchos países. Wire es una de las últimas y ha apostado por aspectos visuales muy cuidados.  Skype, fundamentalmente lo asociamos con las videoconferencias pero puede ser una alternativa más.

En todo caso, queda claro que es un sector de servicios que va a más. Ahora se presentan los Rich Communications Services (servicios de comunicaciones enriquecidas o RCS, por sus siglas en inglés).  A diferencia de WhatsApp, los RCS no son una aplicación de mensajería, sino una evolución de los SMS, es decir, que van integrados en el propio dispositivo móvil y no necesita ser descargado.  Sus funciones van desde los tradicionales mensajes, con indicadores de escritura y confirmaciones de lectura, hasta mantener conversaciones -individuales o en grupo-, compartir archivos de texto, fotos y vídeos en alta resolución o mantener una videoconferencia. Todas estas funciones están integradas en el menú de llamadas, así que no hay necesidad de ir cambiando de aplicación en aplicación. Los RCS son fruto de un acuerdo entre operadores de telecomunicaciones (Telefónica, Vodafone, Orange, América Móvil, Sprint y otros muchos los integrados en la asociación mundial GSMA), fabricantes de smartphones (Samsung, Huawei, Sony, LG, entre otros) y Google, que lo ha integrado en su sistema operativo Android. Un punto a su favor es que incorporan protocolos de seguridad heredados de los SMS y por tanto mucho más protegidos. Todo apunta a que los RCS se convertirán en una de las estrellas del próximo Mobile World Congress que se celebrará en Barcelona en febrero.