Esther Rico
Área de Espacios
23 de Julio de 2019

Conseguir que un directo sea un espectáculo envolvente tan solo modificando el plano sobre el que proyecta; o mejor dicho porque no utilizar el suelo del escenario como un gran fondo que permita que todos los asistentes desde cualquier posición puedan disfrutar del espectáculo 360.

En un mundo en el que conviven digital y físico, en el que escuchamos la música en streaming muchos artistas están encontrando en los directos la experiencia con la que diferenciarse.

Al focalizar la atención en el suelo del escenario (gran pantalla led) se amplían los ángulos desde los que disfrutar del espectáculo; hecho que se enfatiza al colocarlo más bajo que las gradas, así las últimas filas no pierdan capacidad de visión. Como si se tratará del coliseo romano, que se podía transformar en un anfiteatro, en este caso el cantante puede acabar caminando sobre el mar o encima de una caja con un escorpión.

La tecnología permite que el artista se pueda mover con completa libertad y un ejercito de drones les siga proyectando las imágenes en las pantallas. Jugando con la perspectiva y la escala crean un escenario tridimensional, más allá del real.

 

 
 
 
Créditos fotográficos Austin Leaman (courtesy of Tait) and Willo Perron