Bernat Sanromà
Área Comunicación
06 de Enero de 2020

Escribiendo la carta a los Reyes Magos ha sido la primera vez en la que he visto a mis dos hijos (5 y 7 años) reflexionar acerca de cómo se han portado durante todo el año. ¡Como si los Reyes Magos no lo supieran...! Y ha sido justo en ese momento en el que he recordado lo importante que era para mi ser honesto en esa ocasión concreta. Tocaba rendir cuentas y no valían ni mentiras ni exageraciones. No servían de nada, como mucho para quedar como un tonto ante Sus Majestades.

Gemma Evans en Unsplash

Haciendo repaso de lo que ha sido el año para las marcas, para mi el 2019 acaba con grandes esfuerzos para ser mejor percibidas por Sus Majestades los Consumidores. Muchas de ellas han conseguido darle un nuevo rumbo a sus procesos productivos, a su forma de distribuir y empaquetar, a los valores que han defendido en los medios... Ha sido un año en definitiva en el que se ha visto claramente que la presión social consigue mover montañas. Ni cabe decir que todavía queda mucho camino, pero como decía aquél, se hace camino al andar.

Kira auf der Heide en Unsplash

El 2019 ha sido un año de inflexión. Las marcas más sensibles han reaccionado y lo seguirán haciendo. Ahora le tocará el turno a las más conservadoras, a las que aseguran cada paso antes de darlo, aunque eso implique perder frescura en su discurso. Si el 2020 se consolida como el año en el que las marcas comenzaron a ponerse del lado de la humanidad, los regalos comenzarán a llegar. Los consumidores exigen, pero también premian. Pasar de las buenas intenciones a las buenas acciones llevará indudablemente a los buenos resultados. De la misma manera que ser bueno y portarse bien siempre ha dado más réditos que lo contrario, también es cierto que los mea culpa son bien recibidos en estos momentos del año. No pasa nada por admitir un error e intentar mejorar.

Queda todo un año por delante. Un año repleto de oportunidades para demostrar que sí, que nos creemos lo de los Reyes Magos y que además queremos dejar de recibir carbón y comenzar a abrir regalos.

Jon Tyson en Unsplash