Jordi Blasi
Diseñador Industrial
04 de Octubre de 2017

El Fiat 500 nació después de la segunda guerra mundial y asaltó las transitadas calles de las principales capitales italianas y europeas a lo largo de unas cuantas décadas.

Aunque no se trata del primer vehículo que se incorpora a la prestigiosa colección -elVolkswagen Beetle, el Jaguar E-Type o un Willys M38A1, también forman parte de ella- la incorporación del Fiat 500 fue justificada por su excelente resolución formal para atajar las funciones por las que fue ideado: Racionalización de materiales, buena calidad y el haber conseguido transmitir un intangible tan importante como es la sensación de libertad.

El Fiat 500 se fabricó hasta el año 1975 y su revival no llegaría hasta 2007, en un muy buen ejercicio formal que lo actualizó a los estándares actuales, consiguiendo que no perdiera su feeling inicial. Aun así, paseando estos días por Roma, uno se da cuenta que el Fiat 500 llegó a los altares del MoMa pero perdió la batalla a pie de calle. Y es que en las pequeñas callejuelas de la capital del Lazio, distintas generaciones del Smart, el Mini y el Toyota iQ, le han ganado claramente la partida al bambino.