Esther Rico
Área de Espacios
08 de Enero de 2019

El inicio de año es un período cargado de buenos propósitos como los que nutren Labiomista: el proyecto del estudio del artista Vanmechelen, que parece inspirarse en un santuario para animales y arte.

“The Battery”, el edificio principal organizado en tres alturas,  incluye un invernadero en el que los neones conviven con diferentes aves, entre ellas los tucanes. Este espacio de doble altura final del edificio parece una caja transparente diseñada para integrarse en el entorno verde; cómo si una crisálida saliera del edificio principal acabado en cemento pulido y ladrillo visto negro. El color quizás sea un ejercicio de memoria o de respeto hacia los orígenes del terreno que ocupa este proyecto.

Inicialmente se trataba de una mina que fue reconvertida en un zoo, para finalmente alojar esta original propuesta en la que el arte conceptual nos hace reflexionar sobre diversidad genética, fertilidad y sobre los nuevos usos de la palabra comunidad.

De la mano del ayuntamiento de Genk, ciudad originalmente industrial que busca su lugar en esta nueva era, iniciativa privada, el artista y finalmente el arquitecto Botta han creado un espacio con ventanales en acero de más de seis metros, que combina espacios abiertos con un balcón interior que logra dotar esos vacíos de una escala más humana y ofrecer diferentes ángulos de visionado de las obras de mayor escala.

Un entorno minimalista en el que las piezas del artista puedan lucir al máximo su esplendor, pero también la creación de espacios que permiten dinamizar, interactuar en actividades con el propósito de que la comunidad se nutra de nuevas ideas.

Fotografía Jeroen Verrecht

https://www.koenvanmechelen.be/la-biomista