Manual de Tipografía Digital

Manual de Tipografía Digital

Entender la arquitectura de la letra digital y su posición en pantalla es entender la mecánica de una de las herramientas más potentes con que cuenta el diseñador.

Autor: Óscar Guayabero
Diseño gráfico
15 de Junio de 2022

El salto a la pantalla de la tipografía produjo una verdadera revolución. Cuando aparecieron los primeros programas para generar alfabetos, una nueva generación de tipógrafos abrió enormemente el campo de juego. Sin embargo, para la mayoría sigue siendo un misterio por que el interletrado entre la i y la p es menor que entre la e y la n, en algunas tipografías digitales. 

¿Qué es una tipografía digital?

Cuando nos referimos a tipografía digital hablamos de un grupo de dibujos de tipo vectorial, que representan letras y números y que pueden escalarse y redimensionarse sin que la calidad de dichos dibujos se reduzca. Lo consiguen gracias a los datos que incorpora cada fuente de la tipografía. A estos datos e información se les denomina hinting, que se traduce como sugerencia. 

Una tipografía digital no se puede guardar en cualquier formato. Es imprescindible hacerlo en formatos específicos para el almacenamiento de este tipo de elementos. Los que más se utilizan para ello son el formato TT (TrueType), PS1 (PostScript de tipo 1) y Open Type Font. La mayoría de sistemas operativos no tienen ningún problema para trabajar con cualquiera de ellos. 

¿Cuáles son las características de la tipografía?

Antes de enumerar cuáles son las características de la tipografía, es necesario conocer a qué nos estamos refiriendo. En concreto, a una técnica que se encarga de utilizar y elegir distintos tipos (es decir, letras) para la creación de tareas y trabajos de impresión. 

Hay que tener en cuenta que la tipografía no es lo mismo que la fuente, dos conceptos que suelen confundirse. La fuente hace referencia a un conjunto de tipos que comparten características. 

 

Manual de Tipografía Digital

 

Cada tipo está compuesto por diferentes elementos, sus características, que componen una fuente. La más característica es la conocida como serifa, que también se llama remate. Este concepto se refiere a la forma de la terminación de cada letra. Se suele decir que una fuente suele tener o no serifa. Es decir, que cuenta con un pequeño remate en cada letra, o no lo tiene. 

La parte más importante que tiene cada letra son las astas. Estas pueden ser oblícuas (las de la V o la A), onduladas (las de la S) o transversales (las encontramos en la A y en la H). 

La altura de la x, así como la de las mayúsculas, se refieren a las altura que tienen las letras que se consideran de caja baja, y las de caja alta, respectivamente. Relacionada con la caja está el ascendente. Es decir, la parte de las letras que sobresale de la altura que tiene la caja baja. Tanto la b como la d están entre los tipos que tienen ascendente. 

Opuesta a la ascendente hay otra característica de la tipografía: la descendente. En este caso es el trozo de tipo que está por debajo de la conocida como línea base de las cajas. Tanto de la baja como de la alta. La p, la g o la j son ejemplos de tipos que tienen descendente. 

¿Cuál fue la primera tipografía digital?

Muchas de las fuentes que existían ya mucho antes de la llegada de lo digital se intentaron pasar tal cual eran al mundo digital. Pero, por su diseño, resultaba problemático su aspecto en pantalla. Por lo tanto, hubo que rediseñar muchas de ellas para que se vieran correctamente. 

Quizá la más famosa, utilizada y que mejor se veía de entrada en pantallas es la Times New Roman, creada en 1932 para el periódico The Times. Se trata de una fuente con un elevado nivel de legibilidad ya desde sus orígenes para el mundo analógico. Además, aprovecha de manera óptima el espacio disponible. Por eso fue adoptada por el sector de la prensa, y en general por cualquier tipo de medio impreso, con bastante rapidez. Lo mismo sucedió cuando llegó el mundo digital. Se convirtió en la más popular por su legibilidad y calidad. 

Como hemos mencionado, muchas de las tipografías ya existentes cuando llegaron las pantallas a nuestras vidas ofrecían problemas de visualización. Por eso se crearon varias tipografías digitales centradas en facilitar su visualización y lectura en dispositivos electrónicos. Especialmente en los que incorporan pantallas con una resolución baja. Hablamos de las tipografías Georgia, Tahona, Trebuchet y Verdana. 

En cuanto a la primera tipografía digital creada, puede ser la Nimrod, en 1980, que surgió como una iniciativa para ofrecer un elevado nivel de legibilidad a la prensa escrita. Muchos la ven como la primera para pantallas. Pero también se ve a la tipografía Charter, con cuatro estilos y creada en 1987, como la primera creada totalmente con un diseño de base digital.

¿Cuáles son los elementos de la tipografía?

Los elementos más destacados de una tipografía son cuatro: justificado o alineado, espaciado, grueso e interlineado.

El justificado o justificación es la forma en la que se colocan las líneas en la caja de las letras. Esto es, la forma en la que se alinean mediante su apoyo a un lado, al centro o centrado. La justificación puede ser en bloque, con las líneas de un lado a otro en una columna; alineadas a la izquierda, que se apoyan al lado izquierdo sin llegar al fin de la columna; alineadas a la derecha, o alineadas al centro, lo que se produce cuando se centran las de abajo en relación con las de su parte superior. Además de estas formas, las básicas, también se pueden alinear de mañera caprichosa, creando figuras alrededor de algunas que haya dispuestas. 

 

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El espaciado, que también se conoce como tracking, es el espacio que queda entre dos palabras en un texto. En cuanto al ancho, se refiere al espacio en horizontal que ocupa cada una de las letras de una palabra. Como las letras no tienen todas el mismo ancho, el espacio que separa a una de otras debe ser distinto. De otra manera, la lectura de las palabras no sería la adecuada. Esto, aunque no lo respetaron las máquinas de escribir en un primer momento, sí lo respetan los ordenadores. Por último, el interlineado es la división entre las líneas de un texto. 

¿Cuál es la historia de la tipografía digital?

En los 80 la tipografía experimentó notables avances. Esto se debió, por un lado, a la mejora experimentada por los dispositivos de salida de los ordenadores. Esto es, monitores e impresoras (especialmente estas últimas). Por otro, a la aparición de varios modelos de ordenador personal con aplicaciones y comandos. Pero también con funciones de tipografía más sofisticadas que antes. Con ellas se pudo por fin ver en pantalla las tareas que se realizaban.

Con esto llegaron los diseñadores al mundo de la informática. Se encargaron de manipular la tipografía, así como de controlar su disposición. Esto marca el momento del paso de lo analógico a lo digital en tipografía, que se vuelve digital. El cambio más radical en este aspecto, aunque el primer ordenador personal llegó de la mano de IBM en 1981, llegó con el lanzamiento del Apple Macintosh en 1984

Pronto, en muy poco tiempo, llegaron decenas de tipografías digitales. Así, entre los 80 y los 90 aparecieron muchos profesionales y estudios dedicados al diseño de tipos de letra digital. Como hemos visto, el primer diseño totalmente digital de una tipografía fue la tipografía Charter, que llegó en 1987. 

Entonces era necesario tener instalada en el ordenador el tipo de letra que se quería utilizar, lo que limitaba la selección de tipografías. Si no lo estaba, los textos aparecían con tipografías distintas a las seleccionadas. Esto limitaba la cantidad de fuentes disponibles en todos los equipos a pocos modelos. Entre ellos Arial, Verdana o Times New Roman. 

La llegada de CSS 2, es decir, de la segunda versión de este lenguaje, trae consigo una regla conocida como @font-face. Su misión era dar permiso al navegador para descargar la información disponible sobre una fuente para utilizarla. Con esto se abrió la puerta a poder utilizar casi cualquiera en un medio digital o en una página web. 

Casi al final de la década de los 90 aparecen tecnologías nuevas como SIFR y SVG, que se encargan de permitir el uso de absolutamente cualquier tipo de letra en una web sin tener que comprarlas como hasta entonces. Entonces, los diseñadores se volvieron más creativos en cuanto a tipografías. 

En 2008 llegó CSS3, con la que Firefox o Safari incorporaron de nuevo la regla @font-face, que había decaído en años anteriores por la piratería de tipos. Desde entonces hasta ahora, los tipos de letra han sido completamente accesibles para los usuarios de medios digitales. 

Manual para crear una tipografía digital

Para crear una tipografía digital, lo primero que tienes que hacer es aprender cómo está formada cada letra. Es decir, sus elementos. el siguiente paso es crear el cuerpo de cada letra, cuidando sus dimensiones en función de la caja. En su creación te ayudará partir de formas básicas como cuadrados, triángulos o círculos. 

Tras darle la forma básica llega el momento de definir los elementos de cada letra. Es algo a elegir con cuidado, pero es posible que te quedes atascado en este punto. Por eso también es necesario buscar inspiración en ejemplos de tipografías, e incluso en cursos de lettering y caligrafía. 

Cuando tengas tu tipografía preparada a mano, es hora de pasarla a digital, para lo que puedes emplear una aplicación como Calligraphr o Fontlab. También puedes utilizar para ello Adobe Illustrator, aunque su manejo es mucho más complejo. 

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