diseño y marketing

Relación entre diseño y marketing: cómo se complementan

Diseño y marketing forman un binomio esencial en la comunicación actual. La integración de ambos posibilita que se construyan mensajes más eficaces y orientados a objetivos concretos.

Autor: Antonio Ruiz
Diseño publicitario
3 de Julio de 2025

Diseño y marketing son dos disciplinas interdependientes que, cuando se combinan de forma estratégica, tienen la capacidad de potenciar la comunicación de una marca y cómo esta es percibida. Lo consiguen a través de mensajes que son más claros y que están alineados con las características y necesidades del público objetivo al que se dirigen.

En este artículo, veremos qué abarca cada una de estas disciplinas y cómo se lleva a cabo esta integración de ambas en la práctica. Pero si quieres aprender más sobre las herramientas de este tipo que se usan en entornos profesionales, puedes inscribirte en nuestro máster en estrategias de marca. Una formación completa que te ayudará a impulsar la identidad corporativa de una marca a través del marketing.

 

diseño y marketing

 

¿Qué papel cumple el diseño en las estrategias de marketing?

Diseño y marketing son dos disciplinas que son parte inherente del desarrollo de marcas, productos y servicios. Su valor estratégico ha crecido tanto en las últimas décadas, que la comunicación y el posicionamiento no se entienden sin ellas. Aunque a menudo se estudian por separado, su interdependencia en el entorno empresarial es cada vez más evidente.

El diseño se suele relacionar con la parte visual. Sin embargo, tiene un significado mucho más amplio. Incluye el diseño gráfico, de producto, de experiencia de usuario (UX) y de servicios, entre otros. Su función principal es comunicar un mensaje de forma clara, lógica y persuasiva. Para ello, utiliza formas, colores, tipografías, estructuras visuales y sistemas de identidad. Por tanto, el diseño no solo embellece, sino que también da una estructura y jerarquía a la información y facilita la comprensión del mensaje.

Por el contrario, el marketing es una disciplina que estudia el comportamiento del mercado y del consumidor para desarrollar estrategias orientadas a generar valor, captar la atención, persuadir y fidelizar al público objetivo. No se centra en una sola área de trabajo, sino que abarca varias. Por ejemplo, el análisis de mercado, la gestión de marca, la publicidad, el pricing, la comunicación o el posicionamiento de una marca en el entorno digital.

En cuanto a la relación que hay entre diseño y marketing, se puede decir que es estrecha y complementaria. El marketing se encarga de definir el qué, mientras que el diseño se ocupa del cómo.

Si lo vemos en la práctica, una estrategia de marketing para un producto necesita traducirse en piezas visuales que serán las que transmitan el mensaje de forma efectiva Estas piezas serían los anuncios, la identidad visual, el envase o packaging, la página web o redes sociales, entre otras.

Sin diseño, el marketing pierde su impacto porque el mensaje no llega en la forma correcta al público objetivo. Y sin marketing, el diseño carece de dirección estratégica. Por tanto, es la combinación de ambas disciplinas la que permite construir una estrategia de marca con una identidad clara y bien definida, y dirigida a un público concreto que podrá reconocerla con facilidad en diferentes canales.


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Ejemplos de cómo el diseño potencia la comunicación de marca

El diseño estratégico no es un complemento decorativo dentro del marketing. Por el contrario, es una herramienta que influye directamente en cómo se percibe, interpreta y recuerda un mensaje. Hay que tener en cuenta que hoy en día estamos saturados de estímulos que nos llegan a través de diferentes vías. Por eso, ya no basta con captar nuestra atención. Además, hay que ser capaces de mantenerla y de generar una respuesta.

Es precisamente ahí donde el diseño se convierte en un aliado estratégico. Sin embargo, existen diferentes formas en las que puede aportar valor real a una estrategia de marketing visual:

  • Imágenes que comunican, no solo decoran. Las imágenes no solo tienen una finalidad estética. También tienen la capacidad de transmitir emociones, explicar ideas complejas con rapidez y dar contexto a un mensaje. En publicidad o redes sociales, la elección de una imagen inadecuada puede hacer que se pierda el foco. Pero si es la correcta, reforzará el objetivo de la campaña. No obstante, además de la calidad técnica, la intención comunicativa también debe ser buena. 

  • Jerarquía visual y tipografías legibles. La estructura de un texto es la que determina si la información llegará a su destinatario. El diseño gráfico organiza los contenidos a través de los tamaños, colores, pesos tipográficos y espaciados. Estos elementos guían la lectura y destacan lo esencial.  Sin embargo, el objetivo no es escoger una tipografía bonita, sino de facilitar la lectura y hacer que el mensaje fluya con naturalidad. Contar con un manual de marca puede ser útil para mantener la coherencia visual en todos los formatos y canales.

  • Colores que orientan y refuerzan. Los colores generan asociaciones mentales, influyen en el estado de ánimo y pueden dirigir la atención hacia ciertos elementos. En marketing, si se usan sin criterio, puede haber confusión o que se transmitan sensaciones equivocadas. Al usar el color, hay que tener en cuenta también el contexto cultural, el canal, el público y el tipo de producto o servicio. Por ejemplo, no es lo mismo elegir una paleta para una app financiera que para una marca de juguetes.

  • Diseño web centrado en la experiencia. En marketing digital, el diseño de una página web o una landing page no se limita a su apariencia. Debe responder a preguntas concretas: ¿es fácil encontrar la información?, ¿la navegación es intuitiva?, ¿el usuario entiende qué se espera que haga? Si el diseño es claro y funcional, se mejora la experiencia del usuario y se facilita la conversión, ya sea una compra, una suscripción o una consulta.

  • Diseño adaptado a diferentes formatos. Hoy en día, una campaña puede aparecer en un cartel, en una pantalla de móvil, en una newsletter o en un vídeo. Es decir, en múltiples formatos. El diseño permite adaptar el mensaje a cada uno de ellos para que siga siendo eficaz. Para que sea posible, se debe tener en cuenta la versatilidad del contenido y en cómo se traducirá visualmente en cada uno de los canales utilizados.

Cuanto mejor se comprenda la relación complementaria que hay entre diseño y marketing, mejores decisiones se podrán tomar a la hora de comunicar, presentar productos o crear una identidad de marca. Estos conocimientos entran dentro del branding visual, y que puedes aprender con nuestro máster en estrategias de marca.

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