Óscar Guayabero
Área de Gráfico y Web
09 de Octubre de 2020

La década de los años 20 del siglo XX era convulsa y excitante, un periodo de entre guerras y con la revolución bolchevique en plena efervescencia. Las vanguardias artísticas se sucedían una tras otra y en un periodo relativamente corto se forjaron algunos paradigmas del arte y la comunicación visual que aún hoy son observados y estudiados con interés. 

He aquí una pequeña selección de 10 carteles que tienen 100 años aproximadamente y que siguen siendo tremendamente contemporáneos, tanto por planteamientos, como por contenido y forma.

 

Das Cabinet des Dr. Caligari, es una película muda alemana de terror estrenada en 1920, dirigida por Robert Wiene. Considerada la obra por excelencia del cine expresionista alemán, cuenta la historia de un loco hipnotista que usa a un sonámbulo para cometer asesinatos. El filme tiene un estilo visual oscuro y retorcido, con formas puntiagudas, líneas oblicuas y curvas, estructuras y ambientes que se inclinan y giran en ángulos inusuales, y sombras y rayas de luz pintadas directamente en los sets. Su influencia va desde el Punk al cine de Tim Burton. Hay infinidad de versiones, pero esta, de autor desconocido, parece ser el cartel y sigue siendo muy inquietante.

Matinée Dadá. De entre las corrientes de las vanguardias artísticas quizás el Dadaismo es una de las más influyentes en el diseño gráfico posterior. Este cartel que anuncia una “matiné” dadaísta es obra de Theo van Doesburg. Este holandés tuvo una influencia notable en la Escuela Bauhaus y su neoplasticismo o De Stijl dio un giro a la estética de la escuela alemana, hasta entonces situada en el expresionismo. El cartel hecho con letterpress (impresión directa de tipos de madera y plomo) es una auténtica declaración de intenciones dadaístas donde el azar y lo absurdo se dan la mano para crear una pieza fabulosa.

 

¿Eres voluntario para el ejercito rojo? Dmitrii Moor hace en 1921, esta versión soviética del conocido cartel para enrolarse al ejército americano de James Montgomery Flagg de 1917. La tradición de esta imagen en la propaganda de bélica llega hasta casi nuestros días, donde esa imagen de una mirada fija y un dedo acusador quiere interpelar al observador. D.Moor era el nombre profesional de Dmitry Stakhievich Orlov, un artista ruso conocido por sus carteles de propaganda. El seudónimo "Moor" fue tomado del nombre de los protagonistas de la obra de Friedrich Schiller “Los ladrones”.

 

Libros de todas las ramas del conocimiento. Este cartel para la Imprenta Estatal de Leningrado (Lengiz), por A. Rodchenko de 1924 y que actualmente se puede ver en el Museo Pushkin de Moscú, es un ejemplo de la estrecha relación entre el constructivismo y la revolución rusa. Rodchenko, artista plástico estuvo desde el principio comprometido con la causa y creo algunos de los carteles más memorables del movimiento. La modelo no es otra que la escritora y cineasta Lilya Brik, musa de los artistas de vanguardia del momento. El cartel nos ha llegado en varias versiones, quizás la más conocida es la que solo tenía dos tintas, roja y negra, los colores de la revolución.

 

Bauhaus Exhibition in Weimar. Este fue el cartel que Joost Schmidt hizo para la exposición que pretendía mostrar al gobierno de Weimar lo que hacían en la escuela en 1923. El cartel se hizo muy conocido y la Haus am Horn (casa modelo) se convirtió en lugar de peregrinación para aquellos arquitectos y diseñadores que querían saber que estaba haciendo esa escuela de la que todo el mundo hablaba. No sirvió de mucho y el gobierno local, ya dominado por el nacionalsocialismo los expulsó. En Dessau la Bauhaus viviría una segunda etapa.

 

Pneumatik. László Moholy-Nagy, conocido por su trabajo como profesor de la Bauhaus y por su experimentación en la fotografía, inducida por su esposa Lucia Moholy, también hizo algunos carteles interesantes. Con su combinación dinámica de imagen y tipografia, y su evocación de la velocidad de la era de las máquinas (influenciado quizás por el Futurismo), el cartel es el ejemplo clave del concepto de tipografía de Moholy, la síntesis de tipografía y fotografía que él predijo que se convertiría en la lengua franca de la era moderna.

 

N.E.T.H.M.IJ. 1923. Cartel publicitario para la empresa de pavimentos Vickers House. Piet Zwart es uno de los diseñadores más interesantes de ese momento en Holanda. Difícilmente clasificable, aunque a menudo se lo enmarca en De Stijl, ejerció de diseñador industrial, interiorista y grafista. Realizo varios anuncios para este mismo cliente. "Zagen, boren, Vijlen" (sierras, taladros y archivos). Reunió letras, espacios en blanco, y los símbolos de las imprentas y jugó con ellos. En este juego de palabras una sola N sirve como la letra final de las tres primeras palabras. Sigue siendo rompedor y sugerente.

 

CAF Tous Voyages Aériens. A pesar de que hasta 1925 no se celebró “Le Salón des Arts Decoratives” que dio nombre al Art Decó, ya antes sus cartelistas estaban explorando esa mezcla de modernismo domesticado y comercial. Jean Carlú fue uno de sus mayores exponentes y este cartel de 1919, tiene una dosis de abstracción y uso tipográfico que lo hace aún hoy una pieza a remarcar. Carlú sería conocido más tarde por su compromiso con la republica española durante la guerra civil para la que haría algunos carteles. Al mismo tiempo, trabajo para el gobierno americano durante la segunda guerra mundial.

 

RMSP South American Service. Este cartel de 1921 obra del grafista inglés Frederick Charles Herrick. Herrick fue un destacado artista gráfico después de la Primera Guerra Mundial, y se formó en la Leicester School of Art y en el Royal College of Art de Londres. Enseñó en Brighton durante muchas décadas. El cartel muestra el auge que tenían los viajes trasatlánticos con los conocidos paquebotes y el glamour de este tipo de transporte que se expandiría años más tarde en su interiorismo. Quizás el cartel más famoso de este tipo es que Cassandre haría para el buque Normandia en 1935. Pero en este que vemos cabe destacar el gran partido que extrae el diseñador de las tintas planas.

 

Tivoli. Termino esta pequeña selección con este cartel del danés Thor Bogelund. De alguna forma el cartel resume como vemos “aquello locos años 20”. Una sociedad que salía del horror de la primera guerra mundial y quería vivir el momento con la máxima intensidad con el temor que de volviera la guerra, como así fue. Estos personajes frívolos y díscolos nos siguen pareciendo modernos hoy, sobre todo las mujeres activas que no se quedan en casa y bailan foxtrot y charlestón, las flappers. Y, por supuesto, una gráfica acorde con ese espíritu hedonista y festivo.