Mireia González
Área de Moda
23 de Junio de 2020

Este post quiere ser un homenaje al movimiento #blacklivesmatter y en general a todos los creativos que han sido discriminados por su color de piel.

Recordemos que #blacklivesmatters, las vidas de los negros importan, es un movimiento revolucionario que surgió como protesta a la muerte a manos de la violencia policial del afroamericano George Floyd en mayo de 2020 en plena pandemia covid-19. No es la primera ola de protestas por temas raciales pero son sin duda las más importantes desde los años 60’ del siglo XX en USA, incluso más, porque numerosos blancos y sobre todo jóvenes de todo el país se han unido al movimiento.

La moda ha bebido infinitamente de la cultura negra, desde el jazz, el hip-hop o las supermodels de los 90 como Naomi Campbell pero no ha sido hasta los últimos 5 años cuando ha empezado a ser respetada en los circuitos más selectos y a ser aclamada por la prensa especializada. Siempre se acotaba al mundo street wear y por tanto no era alta moda. Pero todo eso cambió cuando el mundo de la moda, incluido el de lujo cambió la alta costura y la moda imposible de llevar de Mcqueen y otros diseñadores de principio de siglo por las sneakers de Balenciaga, y las nuevas generaciones empezaron a devorar sudaderas de Supreme & Louis Vuitton. En ese momento los líderes de opinión empezaron a ser raperos convertidos en diseñadores como Kanye West, el cual saltó al estrellato con su marca Yeezy, una marca de básicos que enaltecía la belleza afroamericana. El éxito de su colaborador y amigo Virgil Abloh con su marca irónica Off Whitte, siendo posteriormente fichado como diseñador de la división masculina de Louis Vuitton hizo el resto: el black power estaba servido, y Abloh es en este momento uno de los creativos más vanagloriados de la industria de la moda, un rey midas que hace street wear de lujo y también diseños conceptuales para Ikea, sus ideas han revolucionado el panorama actual, incluyendo vestir a los hombres con faldas e incluir todo tipo de modelos, no solo blancos. El tema racial es un activismo incluido en este momento en todas las marcas influyentes, desde Valentino a Gucci, ya no es correcto no contar con modelos no blancas en los desfiles y campañas. 

Virgil Abloh, imagen de su marca Off White y salida de Louis Vuitton spring 2019.

 

PRECEDENTE: DAPPER DAN

En los 80, el conocido como “sastre de Harlem” hacía sus propias versiones de las prendas de lujo. Especialmente de Louis Vuitton. Entre sus clientes raperos los cuales influyeron enormemente en la popularización del street style, y su versión “aspiracional”, el lujo premium actual.

Empezó copiando pero Dan es un icono sponsorizado y contratado por Gucci en 2017.

A la izquierda, diseño de Dapper Dan de 1989. A la derecha, el homenaje de Gucci en su colección Crucero 2018.

En este momento se está comparando al movimiento #blacklivesmatter con el movimiento feminista #metoo de 2017, movimiento que supuso entre otras cosas un cambio de paradigma en el papel de la mujer en el cine, los medios y por supuesto la moda.

Es obvio que la moda de los años 20 será más inclusiva, tanto a nivel racial como de identidad de género o simplemente de otros modelos de belleza no-normativos.

Entre los creativos afroamericanos y marcas que en este momento no podemos dejar de hablar situaríamos a Kerby Jean-Raymon con su marca Pyer Moss, y a Clemens Telfar, impulsor de la marca colaborativa Telfar.

 

Pyer Moss y la reescritura estética de la cultura negra

Kerby Jean-Raymon el fundador de Pyer Moss, una de las marcas más influyentes de la actualidad, a medio camino entre una marca de autor y una marca urbana, llena sus colecciones de referentes de la cultura negra, tales como divas del jazz, o elementos de la época esclavista, a modo de reivindicación. El diseñador imagina un escenario sin el hombre blanco como sometedor de los negros y usurpador de su cultura, rock & roll incluido. En realidad muchas cosas que se asocian a lo americano fueron creaciones de los descendientes de los esclavos, pero los blancos, incluida la estética se las apropió. Pyer Moss reivindica esto, de una manera esteticista, con mensajes y estampados que recrean dicho activismo. Algunas de sus presentaciones han sido hechas en el N.Y menos glamouroso con coros de gospel incluidos. Su colección primavera verano forma parte de su triología America, Also, en clara referencia a que también la comunidad negra es América.

Lo cierto es que las marcas se rifan colaborar con él, la última en conseguirlo ha sido Reebok con la que hizo una colaboración a finales de  2019. Pese a ello no quiere que le identifiquen con una marca de Street Wear, en una entrevista declaraba: “ (..) cuando empecé la gente decía que hago street wear solo porque soy negro, cuando en realidad estaba haciendo sastrería y ropa de noche”.

Imágenes de las prendas de Pyer Moss y su “sneaker” hecha en colaboración con Reebok.

 

Telfar y la nueva democratización del lujo

Telfar no es nuevo en el panorama de la moda. Fundada por el diseñador afroamericano Clemens Telfar  fue creada en 2006 como un PROYECTO COLABORATIVO donde participan muchos artistas, aunque Clemens funcione como líder.

Normcore, inclusión, agender, LGTBI y sobre todo activismo racial definen la marca. Eso y crear productos asumibles para todo aquel que se sienta parte de la comunidad TELFAR. De hecho su bolso tote bag con el logo de la marca en relieve y a un precio muy asumible de 200 dólares es el top ventas de la marca, aunque a Clemens le costó triunfar, público no entendía que podías tener a la vez algo deseable pero que fuera masivo, de ahí su eslogan: “no es para ti, es para todo el mundo”. Este claim de marca habla de un deseo de socavar el elitismo que define al sector, y que está por supuesto relacionado con el predominio de la cultura blanca y su modelo de belleza y moda basado en lo aspiracional.

Campaña de Telfar y su exitoso bolso con el logo de la marca.

Esperamos que toda la diversidad de la moda cree discursos mucho más inclusivos y que en un tiempo breve, no destaquemos a las marcas por el color de piel de sus creativos, la normalización pasaría por ahí, pero ahora debemos darle foco y fomentar el respeto que merecen.