Esther Rico
Área de Espacios
25 de Marzo de 2019

Creo que valdría la pena avanzarnos a nuestro futuro y empezar a diseñar soluciones que rompan con los estereotipos de la tercera edad. La esperanza de vida se ha alargado y en principio no hay motivo para pensar que esto cambie.

Lanzavechia+ Wei lanzaron ya hace tiempo la colección “There is no country for old men” y es que la salud es fuente de calidad de vida, pero también lo que nos rodea.

Entonces porque no cambiar también los interiores, no tan solo los objetos con los que convivimos. ¿Son las residencias para ancianos la solución? o quizás deberíamos volver la mirada a las familias intergeneracionales, antes de que triunfará el modelo nuclear. Volver atrás no es posible pero podemos crear nuevos hogares en el que diferentes generaciones sin relación consanguínea, puedan compartir espacios, como en el proyecto de AART previsto para Arhus. Están previstos desde zonas de juego para los niños hasta un puerto para pequeñas embarcaciones o espacios comunales destinados a conectar con el resto de la población de Aarhus.

Otra opción sería tomar la iniciativa y diseñar nuestro propio hogar desde cero como en el OWC, Old Women Cohousing; un grupo de mujeres creo este proyecto de casas independientes que comparten un parque comunal y un espacio en el que desayunan, se reúnen y realizan talleres. Previsto solo para ellas, mujeres. El estudio de Pollard Thomas Edwards las asistió en el diseño.

Alternativas que en mi opinión son la punta del iceberg de las nuevas posibilidades para vivir más y mejor.

 

https://aart.dk/en/projects/house-generations

https://pollardthomasedwards.co.uk/themes/third-age-housing/

https://www.lanzavecchia-wai.com/work/elderly-furniture/

 

Fotografiía: Aart, Pollard Thomas Edwards y Lanzavecchia Wai