Óscar Guayabero
Área de Gráfico y Web
10 de Octubre de 2017

Siempre fue así y más desde la aparición del movimiento moderno. Desde los carteles de las vanguardias artísticas vinculados con el teatro como los del Cabaret Volatire de los Dadaistas a los carteles tipográficos del Piccolo Teatro de Milán diseñados por Massimo Vignelli, pasando por tradición del cartelismo polaco de los 70’. Ahora que se acerca el Festival Blanc con Paula Scher de cabeza de cartel, vale la pena repasar su trabajo para el New York's Public Theater. Pocos trabajo explican tan bien los 90’.

Aquí también ha habido muchos y buenos carteles de teatro. Jordi Fornas hizo un trabajo maravilloso en los 70’ para el Teatre Lliure, siguiendo la línea de Vignelli. Los pioneros del diseño como Pla Narbona o Emilio Gil exploraron los límites del cartel para teatro en trabajos brillantes. Uno de los trabajos para mí más destacables, fue toda la serie que Isidro Ferrer hizo para el Centro Dramático Nacional hace unos años. Este año este mismo centro le ha encargado a Javier Jaén toda la serie de carteles para la temporada.

Javier Jaén es uno de nuestros ilustradores/diseñadores más internacionales. Su trabajo se puede ver en publicaciones como New York Times, MIT Technology Review, The New Yorker o Spin Magazine. Para los carteles del Centro Dramático, Jaén se ha basado en imágenes sencillas, aparentemente banales, pero con un pequeño giro que produce lecturas complejas.  La tipografía está en el mismo código que la imagen institucional del propio centro. También ha creado una campaña viral para el estreno de la temporada. Un cartel, supuestamente de un particular buscando una mascota perdida. Hasta ahí todo normal pero resulta que la mascota es un pez. La fachada del edificio, en Madrid, se ha vestido con un gran vinilo que muestra el pez, como si estuviera en una pecera gigante. Esta acción se acompaña de un spot para televisión, donde ese mismo pez se pasea por la cartelera de la temporada actual del Centro.