ESDESIGN
ESDESIGN - Escuela Superior de Diseño de Barcelona
20 de Marzo de 2020

Dentro del diseño de interiores, aquel que se realiza para empresas del sector tiene especial importancia para la imagen de la compañía, por muchos motivos. El primero es que, en este caso, el cliente no es un particular, sino una empresa. El segundo es que este diseño ha de gustar tanto a la empresa, como al cliente final de esta, ya que el aspecto de las oficinas y los locales de una compañía son uno de los elementos decisivos para que los clientes se acerquen a ella. Esto es todavía más importante en las compañías dedicadas de alguna manera al diseño y la decoración. De la imagen que dé su oficina o su sede depende en muchos casos que sus clientes, o posibles clientes, decidan contratarlos o no. De ahí la importancia del diseño de interiores para empresas de diseño.

Además, el diseño de interiores para empresas de diseño puede comunicar muchas cosas que no siempre se pueden plasmar en un simple proyecto. Por ejemplo, que la empresa está a la vanguardia de las tendencias del sector. O que sus proyectos buscan siempre contar con un elemento que las distinga de la competencia. Por eso, este tipo de proyectos son bastante especiales, y también un reto para quienes los llevan a cabo. Estos, sin excepción, deben tener formación especializada para este tipo de proyectos, como la que se imparte en el Máster Online en Diseño de Interiores de ESdesign.

Diseño de interiores para empresas de diseño: un desafío

Embarcarse en proyectos de diseño de interiores para empresas de diseño puede resultar un desafío. Para un diseñador, supone afrontar proyectos con unos clientes quizá más exigentes que aquellos con los que trabaja habitualmente. Además, es probable que tengan las cosas especialmente claras, lo que dificulte la aplicación de sus ideas. Por tanto, será necesario trabajar con especial cuidado en el proyecto. También contar con importantes dosis de mano izquierda y paciencia.

Por eso, en este caso es muy importante no solo estudiar el ambiente en el que se va a realizar el diseño de interiores, sino también tener en cuenta otros aspectos externos a la empresa. Por ejemplo, el tipo de clientes al que se dirige o el tipo de diseño que realizan. Por supuesto, hay que respetar la imagen de marca de la empresa, e incorporarlo al proyecto. El diseño de interiores para empresas de diseño no solo tiene que aportarle un elemento diferenciador con respecto a su competencia, también tiene que dar una imagen de lo que la empresa de diseño es, representa y hace.

Los primeros pasos en diseño de interiores para este tipo de empresas

Como en todo proyecto de diseño de interiores, lo primero que hay que hacer es reunirse con los clientes y estudiar los espacios en los que hay que trabajar. Si es posible, el encuentro debe realizarse en uno de ellos. Generalmente, serán dos tipos de espacio: oficinas y locales comerciales en los que en la empresa recibe a los clientes. Pero lo más probable es que sean del primer tipo. Como es lógico, los clientes comentarán las ideas que tengan para el proyecto, que siempre se deben tener presentes. Y en este caso, más que en otros. Por eso no hay que dejar nada al azar.

Además de estudiar los espacios a diseñar, hay que estudiar detenidamente la imagen de marca de la empresa, para integrarla en el proyecto. Se trata de un proceso previo en el que es imprescindible invertir todo el tiempo necesario para estudiar el espacio. También es necesario invertir suficiente tiempo elaborar un primer proyecto, puesto que será estudiado con todo detalle por la empresa de diseño.

Exposición de un primer anteproyecto a los clientes

Lo hemos dicho bien, sí. Esto se debe a que los clientes pueden tener tantas ideas para incorporar que haya que rehacerlo de nuevo. Por eso, es muy importante pedir a los clientes que, desde un primer momento, intenten ser claros con lo que quieren, y explicarlo con todo detalle. La comunicación fluida y la sinceridad siempre es indispensable por parte de clientes y diseñadores. Pero en este caso todavía más.

Escuchar a los clientes es muy importante. Eso sí, también hay que ser firmes si en algún momento se cree que están equivocados. Para ello habrá que tener mano izquierda y tratar de conciliar posturas. Dar explicaciones detalladas de los motivos para no adoptar alguna de las modificaciones propuestas o no incluir alguna idea en el proyecto es clave. Generalmente, los diseñadores suelen tener mucho respeto por el trabajo de sus colegas. Solo hay que explicar detalladamente las razones de una decisión para que, habitualmente, no haya ningún problema en seguir adelante.

En este punto hay que indicar a los clientes que deben ser todo lo claros que sea posible para evitar que el diseño del proyecto se alargue innecesariamente en el tiempo. Se invertirá más tiempo en este paso, pero llegados a un punto hay que avanzar.

Elaboración y presentación de un segundo anteproyecto

Si las modificaciones al primer anteproyecto son muy numerosas, será necesario rehacerlo y presentar una segunda versión antes del proyecto final. En caso de que sea así, es necesario asegurarse de incluir todos los detalles mencionados en la reunión. Así, en esta segunda ocasión, no habrá inconvenientes inesperados.

Ya con el anteproyecto cerrado, y con todas las decisiones tomadas, llega la hora de desarrollar el proyecto definitivo y presentarlo. En este punto, puede hacerse todavía algún cambio, pero ya serán menores.

Una vez solventada la presentación del proyecto ya solo queda decidir la fecha de comienzo de las obras y los plazos de las mismas. Eso sí, hay que tener en cuenta que los clientes acostumbran a estar bastante pendientes del proceso, por lo que, nuevamente, habrá que tener paciencia y mano izquierda. Eso sí, si los clientes quedan satisfechos con el resultado, es muy posible que recomienden tu trabajo a otros colegas, lo que te llevará a ampliar tu carrera profesional.