ESDESIGN
ESDESIGN - Escuela Superior de Diseño de Barcelona
20 de Junio de 2020

El diseño de identidad corporativa es un factor de vital importancia para una empresa. Es un proceso que no puede ni debe esperar siquiera a que esté completamente creada, y debe comenzarse a trabajar en él en los estadios iniciales del proyecto.

Muchos creen que la identidad corporativa de una empresa es la imagen que se da al público de la misma. Pero en realidad es algo que va mucho más allá. El diseño de identidad corporativa no solo ha de tener en cuenta logos, colores o tipografías. También tiene que tener en cuenta los rasgos básicos y más importantes de la compañía, sus principales características y todo aquello por lo que se quiere que la empresa sea conocida entre el público.

Diseño de identidad corporativa: dar vida a una marca

El diseño de identidad corporativa, que es una de las fases del branding de una empresa, tiene como finalidad dar vida físicamente a una marca. Esto no se consigue creando solo un logotipo. También formarán parte de ella otros elementos que dejan claro el estilo que tiene la organización o empresa en cuestión. La identidad corporativa está compuesta tanto por elementos clasificados como de identidad visual como de identidad verbal. Los primeros son, por ejemplo, tipos de letra o colores. Los segundos, relacionados con el naming, implican códigos de estilo e incluso de comportamiento. Es decir, los elementos de identidad verbal buscan llegar a las personas.

Por tanto, la identidad corporativa se encarga de definir y concretar una personalidad para la corporación o entidad para la que se diseña. En ella estará reflejado todo lo que la representa, y también lo que diferencia a la empresa o la organización de otras. Además, el diseño de la identidad corporativa también se encarga del desarrollo de la promoción de los productos y servicios de la compañía.

Además de identificar claramente a la empresa y todo lo que esta representa, la identidad corporativa también tiene otra misión: lograr que sus empleados se sientan más identificados con la empresa. Es decir, debe conseguir que aumente su sentimiento de pertenencia a la misma. Los consumidores o los suscriptores de sus servicios deberán sentirse identificados con ella.

El diseño de identidad corporativa tendrá entre uno de sus objetivos la creación de su imagen de marca, conformada por el conjunto de representaciones que una persona o un colectivo tienen de dicha marca o empresa. Es decir, la manera en que los consumidores perciben cómo es la compañía y sus productos y lo que esta empresa representa para ellos.

Identidad corporativa e imagen corporativa

Muchos utilizan los conceptos de identidad corporativa e imagen corporativa como si fuesen sinónimos, pero no lo son. Ambos tienen cosas en común, ya que son representaciones de una empresa y/o una marca. Mientras que la identidad corporativa hace referencia a cómo se ve una empresa y a la imagen que quiere proyectar al exterior, la imagen corporativa se refiere a cómo perciben los consumidores a una marca o a una empresa.

Esta depende no solo de cómo se ve a la empresa desde fuera, ya que también depende de la proyección al exterior de la imagen real compañía. Es decir, la identidad corporativa y la imagen corporativa están estrechamente relacionadas.

Elementos a valorar al diseñar la identidad de una empresa

Como hemos mencionado, la identidad corporativa de una empresa está compuesta por elementos verbales y visuales. Es decir, todo lo que rodea prácticamente a la marca de la empresa, que ha de tener relación. Debe haber uno o varios elementos de relación entre todo lo que identifique a la empresa, desde su logotipo hasta su web. De esta manera, el público podrá reconocer la marca con facilidad e identificar a la compañía que está detrás.

Los elementos que forman parte de la identidad corporativa son bastante más numerosos de lo que parece, y hay que tener cuidado en el diseño de todos ellos. Desde la elección del nombre y el diseño de su logotipo hasta las tipografías y el lema de la compañía. Todo cuenta para transmitir la imagen que se desea dar de la compañía.

De ellos, quizá dos de los principales sean el nombre y su logo. Para elegir el nombre de la empresa hay que ser consciente de lo que puede significar en diferentes idiomas, y en los países en los que va a operar la compañía. En cuanto al logotipo, suele estar directamente relacionado con el nombre. Al generarlo, también hay que tener ser coherente con el tipo de letra que se elige para el nombre de la empresa que iría en el logo. A veces, en el diseño de imagen corporativa también incluye el de un imagotipo como complemento del logo. Se trata de un icono, una letra o un pequeño dibujo que lo completa y queda asociado al nombre de la empresa como identificador.

También hay que tener en cuenta que si el nombre de la marca no la describe por si solo se puede utilizar un elemento que lo aclare. Es el descriptor de la marca, y consiste en una palabra clarificadora: seguros, ultramarinos, complementos, editorial, etc. Un eslogan también puede ayudar a mejorar la percepción y retención de la imagen de la marca, además de completar su identidad corporativa. Todo sin olvidarnos de colores y tipografías, básicos para la identidad corporativa. Eso sí, hay que tener también en cuenta a la hora de realizar el diseño que todos los elementos deben visualizarse correctamente en los soportes en los que se vaya a insertar: tarjetas de visita, cartelería, folletos, decoración elementos de papelería, etc.

Para realizar el diseño de identidad corporativa, es importante contar con los servicios de un experto en la materia. Estos profesionales suelen contar con formación superior específica. Por lo tanto, están perfectamente preparados para ayudar a una empresa a desarrollar la identidad corporativa que necesita para comunicar el mensaje y la impresión que quiere causar en el público.