Óscar Guayabero
Área de Gráfico y Web
21 de Septiembre de 2020

Vamos por partes, por un lado, tenemos Harajuku, uno de los Barrios más Populares de Tokio donde se suelen reunir jóvenes, quienes cada domingo se reúnen y exhiben estilos de moda extremos y de vanguardia. Esa zona se ha hecho tan conocida que ha generado una especie de cultura urbana basada en la estética, desde los Cosplays a las Lolitas pasando por el reciclaje de tendencias como el Punk o el Emo.

Por otro lado, tenemos a IKEA que desde hace años está apostando fuerte por la virtualidad, ya es conocida su asesora virtual trabajada con Inteligencia Artificial que la marca de mobiliario puso en servicio en su web. Pues, en esa misma línea ahora han creado una influencer virtual, se llama Imma.

 

Para los no iniciados, Imma es parte de una tendencia creciente de influencers virtuales: esencialmente personajes generados digitalmente que están activos en las redes sociales de diferentes maneras. La más famosa es Miquela, quien pasó de ser una celebridad de Instagram a una estrella del pop. Incluso lanzó un nuevo video en el festival Coachella. 

Imma fue creada por la empresa japonesa CG Modeling Cafe, con sede en Tokio. Para publicar sus posts, Imma es renderizada, y su cabeza y cuerpo se aplican a fondos live action, creando escenarios en los que la modelo posa mostrando una belleza impoluta y unos outfits que son vistos por miles de seguidores. Además del éxito en las redes, la belleza de esta estrella de la moda ha conseguido que su imagen aparezca en revistas, incluida la CG World, en la que protagonizó la portada con un posado que ha logrado confundir con la realidad a más de un espectador.

Por último, tenemos a la agencia Wieden & Kennedy, una agencia de publicidad estadounidense independiente que siempre trabaja buscando formatos publicitarios innovadores.

 

De la unión de estos componentes y toneladas de tecnología, programación e Inteligencia Artificial nos llega un salto más hacía la virtualidad de la comunicación P2P, es decir persona a persona. Una forma de hacer llegar mensajes publicitarios que intenta escapar del formato estandarizado de la publicidad. El proyecto IKEA Harajuku with Imma  se ha hecho realidad para promocionar la abertura de una tienda en ese lugar de Tokio. El gigante minorista se asoció con Imma, para explorar el concepto de "felicidad en casa". Durante tres días, los que pasaban por el primer piso podían echar un vistazo a la sala de estar de Imma, mirando cómo ella descansaba en un sofá, miraba sin pensar su teléfono, dormía, se ponía una mascarilla de belleza o leía un libro. Al mismo tiempo, una vista de su habitación se transmitió en una pantalla visible desde la estación de Harajuku. Una especie de Show de Truman, pero con un personaje digital en lugar de real.

La idea, según dice IKEA, compartir soluciones de decoración del hogar para espacios pequeños con la juventud de Tokio. Anna Ohlin, directora de marketing nacional de IKEA Japón, comentó: "Llevamos mucho tiempo trabajando en el lanzamiento de nuestra nueva tienda en Harajuku y tuvimos que cambiar un poco las cosas debido al COVID-19, pero el propósito sigue siendo el mismo. Queremos inspirar y ayudar a los jóvenes de Tokio a encontrar su propia felicidad en casa. Con la pandemia todavía en primer plano, esta necesidad se ha vuelto más relevante que nunca. Al asociarnos con Imma, podemos compartir una nueva visión del hogar con un grupo demográfico al que IKEA nunca ha hablado antes”.

 

Durante la instalación, los transeúntes pudieron ver la ventana digital de la vida diaria de Imma a través de una transmisión en vivo de 3 días en el canal de YouTube de IKEA Japón. Imma comentó: “mi día a día cambió mucho desde que comenzamos el distanciamiento social. Fue un desafío, pero exploré diferentes formas de encontrar la felicidad en casa y me di cuenta de la importancia de crear mi propio espacio personal. Estoy muy contenta de poder compartir un poco de información sobre mi nueva vida familiar con el mundo”.

La sala de estar de Imma cobró vida en una instalación en la nueva tienda IKEA Harajuku, que combinaba el espacio físico con pantallas LED. La temperatura de color de los paneles LED se adaptó en tiempo real para garantizar una combinación perfecta entre la pantalla y el mundo físico. Los medidores de luz rastrearon la temperatura de color del mundo exterior y reaccionaron a la luz del día y al clima.

Imma mantuvo a sus fans actualizados en su forma habitual, en las redes sociales, en tiempo real: cuando garabateó en la ventana, vimos el dibujo en Instagram; cuando saltaba por la sala de estar, sus fans podían escuchar su lista de reproducción de Spotify en casa; cuando no estaba en pantalla, paseaba a su perro por el parque Yoyogi, que, por supuesto, tiene su propia cuenta de Instagram. Cada vez los límites entre realidad y creaciones digitales van diluyéndose más, pero sobre todo las fronteras entre arte digital, animación, publicidad y programación van a resultar aún más difusos.

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