Óscar Guayabero
Área de Gráfico y Web
08 de Noviembre de 2018

 

Presentada en 2005 con el título The Pope Smoked Dope en la Galería Ciudad de Praga, esta exposición aborda la música beat y rock y su influencia en el diseño gráfico entre los años 1962 y 1972. Teniendo en cuenta que para la juventud de aquel periodo la música funcionó como un elemento clave en su formación vital, sentimental e incluso ideológica, parece pertinente prestar atención a la plasmación visual de la música y a las sensaciones que generaban los carteles y las portadas de los discos. La psicodelia triunfó con The Beatles, pero la ola psicodélica que alcanzó al mundo entero, tal y como había hecho antes la música beat, se generó en San Francisco con los carteles de los conciertos de rock y los bailes en el Fillmore West organizados por Bill Graham o los de Family Dog Productions.

La selección de piezas expuestas incluye numerosos carteles psicodélicos de San Francisco, carteles de rock checos y de otros países, más de 300 portadas de discos en las que destaca claramente su valor artístico o su significado clave en la historia de la música –Bob Dylan, Crosby, Stills & Nash, Pink Floyd, The Doors, The Beatles, The Rolling Stones, Mothers of Invention liderada por Frank Zappa y un buen número de bandas psicodélicas olvidadas de todo el mundo–, así como revistas de rock y revistas de formación de opinión como la estadounidense Oracle, la inglesa Oz o la checa Pop Music Express. Se exponen también libros y folletos con diseño psicodélico sobre música, cultura hippie, drogas y problemas de la civilización.

De hecho, las drogas psicodélicas son una parte importante de la muestra, puesto que lo fueron en la estética y el pensamiento del momento que refleja. Las visiones del LSD y la gráfica revisitando el Art Nouveau son indisociables. La legibilidad era menos importante que el impacto visual. "Cuando se comenzaron a hacer estos carteles, a los diseñadores les decían que no se podía leer lo que estaba en su interior. Pero eso era justo lo que buscaban. Los jóvenes empezaron a reconocer este estilo como propio, y cada vez que veían un póster ya sabían que iba dirigido a ellos", explica Zdenek Primus, coleccionista checo, historiador del arte y comisario de la exposición.