Jordi Blasi
Diseñador Industrial
24 de Enero de 2018

Decepcionado por el camino que había tomado su profesión, de una industria y un modelo de
consumo del que nunca se sintió partícipe, Enzo Mari publicó en 1974 Autoprogettazione , un
manual con instrucciones básicas para la construcción de muebles, en la que detalla la
construcción de hasta 19 muebles básicos: Nueve mesas, un banco, tres sillas, un armario, una
estantería y cuatro camas que podrían ser producidos de manera sencilla por el usuario final. El
usuario, percibido hasta entonces como sujeto pasivo, pasaba a formar parte de la construcción
de sus propios muebles.

A lo largo de su carrera, Enzo Mari ha aplicado a su producción sus estudios personales sobre
los temas de la percepción y el aspecto social del diseño, su función en la vida cotidiana y el
papel del diseñador en el proceso industrial. Según Mari, el diseñador no debería haberse
limitado a crear objetos bellos y formas agradables. El aspecto funcional y la eficiencia de la
elección de los materiales, tienen que prevalecer siempre sobre cualquier consideración estética.
Un referente a contracorriente, combativo, crítico y con vocación de transformación, que en
1999 escribiría el Manifiesto de Barcelona , en el que defiende la tensión utópica de los orígenes
del diseño y pide un nuevo juramento hipocrático en el que cada diseñador suscriba el precepto
siguiente: "La ética debe ser la meta de cada proyecto".