Esther Rico
Área de Espacios
07 de Octubre de 2020

Vivimos en tiempos de inmediatez y además con la sensación de que no podemos escapar, física o mentalmente de ella. Nuestra movilidad está limitada en algunos casos y la posibilidad de viajar también. Así que algo que empezó a ser tendencia antes de la pandemia cobra más fuerza: el slow travel o disfrutar del camino, descubrir pequeños detalles. Ahí podemos retomar un tiempo más tranquilo. Supongo que el confinamiento que nos ha tocado vivir y la posibilidad de volver a tener que lidiar con uno próximamente, hace que crezca nuestro apetito por estar el máximo posible al aire libre.

James Silver- Sonetta Akrafiorden Cabin y Prespektivenweg, Camp Sarika -Amangiri

 

Así como aumentamos el tiempo de conexión frente a las pantallas, parece que aún más necesitamos ese retiro espiritual, reconectar con otros tempos. La tecnología nos permite trabajar, comprar, vernos sin salir de casa. Pero precisamente por eso parece que necesitamos más que nunca conexiones que escapen del sentido de la vista y usemos el tacto, el oído…Camp Sarika es resort de lujo, tanto por los acabados como por el entorno, inmerso en 600 acres de naturaleza en estado puro con acceso a 5 parques nacionales. Crear la sensación de confort en un lugar así es un reto, ya que pueden pasar de -4 a 40 grados. También destacaría la colaboración con artesanos locales para la elaboración de muebles y acabados, inspirados en los paisajes del enclave. Buscan integrarse en el paisaje, incluso mediante la iluminación que implique la mínima contaminación lumínica, minimizando el impacto en el entorno.

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James Silver- Sonetta Akrafiorden Cabin y Prespektivenweg, Camp Sarika -Amangiri

 

Los tres proyectos que os muestro comparten el requisito acceder a pie, así que requiere un esfuerzo llegar hasta ellos. La Åkrafjorden Cabin, una cabaña con forma orgánica, con una cubierta verde y construida con materiales que hacen que casi desaparecen de nuestra visual. En su interior pocos metros cuadrados y un mobiliario con varias funciones, como los cojines/colchones, que según el momento del día pueden ser sofá o llegarían a alojar a 21 personas en 35 m2. La distribución del espacio alrededor de un fuego nos evoca al principio de los tiempos, a reunirnos, a hablar a la luz de las estrellas.

James Silver- Sonetta Akrafiorden Cabin y Prespektivenweg, Camp Sarika -Amangiri

 

Por último, os quiero hablar de los miradores que Sonetta, el mismo estudio que realizó la cabaña; colocó estratégicamente en la montaña de Nordkette en Innsbruck unas estructuras que a veces desafían a la gravedad, que nos suspenden en el tiempo y espacio; como si nos dejarán pistas sobre dónde pararnos a respirar a mirar. Y es que hoy más que nunca los interiores podemos verlos como espacios de transición, de conexión con el exterior.

James Silver- Sonetta Akrafiorden Cabin y Prespektivenweg, Camp Sarika -Amangiri