Esther Rico
Área de Espacios
08 de Noviembre de 2017

Aún estoy intentando procesar todo lo que vi en la Dutch Design Week 2017 de Eindhoven. Me atrevería a decir que hay un enfoque más allá del diseño: la fragilidad del ser humano, del mundo en el que vivimos, urnas contenedoras de cenizas que se descomponen (nos ayudan a reflexionar sobre la levedad del ser) o nuevo materiales que aplican el upcycling o la tecnología 3d para personalizar los proyectos.

Desde Aectual, que incorporan el diseño digital a sus suelos; afirman que al poder hacerlo a medida, se reducen drásticamente los residuos y el diseño es completamente personalizable.

También están los proyectos de final de carrera como el de Marjolein Stappers, Oesterplat, en el que combina las conchas de las ostras con cemento y mármol. Aprovechando los desechos de los restaurantes y transformando los en un nuevo material.

Otros cómo Mourn, una nueva tipología de urna, para solucionar la “toxicidad” del ser humano incluso después de haber muerto. Combinando las cenizas con PHA (Poly Hydroxy Alkanoate) un bioplástico cuyo proceso de biodegradación sería similar al de la madera, conseguirían solucionar los problemas de polución del suelo allí donde yacen nuestros seres queridos.

Para acabar un producto, Lumiduct, que ya está en el mercado y que podría romper con la maldición de los edificios de fachadas de cristal; dejarían de ser vistas cómo un fuente de consumo energético, para convertirse en una fuente de captación.

http://wellsun.nl/lumiduct-design-and-sustainability.html

https://www.nienkehoogvliet.nl/portfolio/mourn/

http://www.aectual.com/technologies/