Jordi Blasi
Diseñador Industrial
21 de Febrero de 2019

En 1948, Charles y Ray Eames se presentaron a la convocatoria organizada por el MoMa que, bajo el título "International Competition for Low-Cost Furniture Design", emplazaba a los participantes a presentar propuestas de mobiliario a bajo coste.

La propuesta, finalista del certamen, supuso el primer antecedente del que años más tarde se convertiría en una de las sillas más icónicas de la historia. Su construcción, ideada a partir del moldeo de resina de poliéster reforzada con fibra de vidrio, un material usado entonces en la industria automotriz, posibilitó la introducción de un nuevo lenguaje formal en la industria del mueble. Su carcasa, de líneas orgánicas y realizadas en una sola pieza, supuso una innovación muy admirada en una época en la que casi todas las sillas estaban formadas por un asiento y un respaldo.

Presentada en 1950, la silla fue comercializada inicialmente por Herman Miller, en América, y a partir de 1957, por Vitra, en Europa y Oriente Medio.

Durante la década de los años 90, ambos fabricantes dejarían de fabricar las sillas de la colección, reanudando su comercialización unos años más tarde, aunque con una versión de inyección de polipropileno reforzado: Una técnica de fabricación que permitía industrializar la producción, a la vez que suponía notables mejoras medioambientales.

Una decisión que fue aprovechada en 1999 por Modernica para reanudar la fabricación de las sillas, según el proceso de fabricación inicial. Finalmente, Herman Miller en 2014 y Vitra en 2018, anunciaron de nuevo la fabricación de la silla con el material y proceso de fabricación original, aunque con un proceso mejorado que supone un menor impacto ambiental.

Eames Fiberglass Chair, oficialmente editada por Herman Miller y Vitra.

Detalle de la Eames Fiberglass Armchair.

Detalle del proceso de fabricación en fibra de vidrio © Modernica.

Detalle del proceso de fabricación original © Eames Office, LLC.

Proceso de fabricación en fibra de vidrio © Modernica.