Jordi Blasi
Diseñador Industrial
06 de Junio de 2019

Hace unos años el Círculo de Bellas Artes de Madrid presentó la exposición “Juguetes de construcción. Escuela de la arquitectura moderna”, en la que analizaba, a través de planos, bocetos, apuntes y objetos, el influjo de los juguetes de construcción en la historia de la arquitectura moderna.

Existe, en opinión del educador suizo Heinrich Pestalozzi (1746-1827), una cierta pulsión infantil por la construcción, por la imitación de edificios con materiales cotidianos. Los fabricantes advirtieron las extraordinarias posibilidades de estos nuevos juguetes y comenzaron a producir variantes en madera y cartón, y posteriormente en piedra, metal y plástico. Más adelante, el pedagogo alemán Friedrich Froebel introdujo estos juegos en su programa docente de las escuelas infantiles, en la medida en que ayudaban a explorar en profundidad el razonamiento espacial, el pensamiento analítico y el diseño creativo.

Unos años antes, el MoMA de Nueva York había programado "Century of the Child, Growing by Design, 1900-2000", una exposición que indagaba en distintas áreas, desde los espacios arquitectónicos a la ropa, el mobiliario o el diseño editorial, la relación del mundo del diseño con los niños, en un siglo XX que la teórica y reformista sueca Ellen Key situaría como el periodo de consolidación de los derechos, desarrollo y bienestar de los niños en la sociedad. Todavía queda mucho por hacer.

 

Miniaturas Ford, de 1956

Juguetes pedagógicos de María Montessori

Ladislav Sutnar. Prototipo para la construcción de la Town Building Blocks,1940