Óscar Guayabero
Área de Gráfico y Web
04 de Septiembre de 2019

 

Hackear tiene muchas facetas, algunas de ellas negativas, como la creación de virus o el robo de datos. Otras veces el hackeo sirve para poner en evidencia la fragilidad del sistema. En esta ocasión el hackeo tiene una función de denuncia para poner sobre la mesa el exceso de control al que estamos sometidos, cada vez más.

La tecnología ha desarrollado todo tipo de herramientas en los últimos años para mejorar los sistemas de reconocimiento facial, de voz o datos. De entre las tecnologías que han avanzado más rápidamente están las cámaras de videovigilancia y su capacidad de reconocer o el detalle con el que son capaces de grabar. La activista, hacker y diseñadora de moda Kate Rose, desplegó su creatividad para intentar subvertir las cámaras que registran datos de tráfico y presentó su línea de moda para hackear dichas cámaras.

 

Créditos: Adversarial Fashion

 

La idea es sencilla pero muy efectiva. Las cámaras de trafico están diseñadas para reconocer placas de matricula de vehículos. El sistema que utilizan (ALPR, siglas de Automatic Licence Plate Reader; Lector Automático de Matrículas de Licencia) interpreta cada fragmento de texto, de las piezas de ropa de Rose, como una matrícula independiente, engrosando así la base de datos con matrículas inútiles. El objetivo es hacer menos efectivo y más caro el sistema de vigilancia.

 

Créditos: Adversarial Fashion

 

Al mismo tiempo para el ojo humano, el contenido de la ropa es un texto que contiene palabras escritas en negrita y en color amarillo y que forman parte de la cuarta enmienda de la constitución de los Estados Unidos. Esta es una enmienda usada para defender a la ciudadanía de "registros e incautaciones irrazonables". Otros diseños se basan en matrículas falsas; algunas piezas, de hecho, consisten únicamente en esas matrículas sobre un fondo de un solo color, mientras que otros incluyen los números en medio de un patrón de circuitos. Los patrones han sido diseñados para que puedan ser leídos fácilmente por las cámaras en situaciones de buena iluminación; aunque su creadora recomienda coger una talla más grande de la que tenemos, para que los patrones estén lo más planos como sea posible y el engaño funcione mejor. Se pueden comprar en su web https://adversarialfashion.com/.

 

Obviamente, es un proyecto experimental sin intención de ser comercializado en grandes cantidades, pero es interesante que la Moda entre en cuestiones que nos afectan y tome posición.