Esther Rico
Área de Espacios
30 de Abril de 2019

Tres propuestas en las que prima los sentidos, que se ven arropados por texturas, colores, luz, buscando hacerlos más humanos y también a nosotros.

Un bar en el que darse baños terapéuticos de luz, un comedor portátil inspirado en el lenguaje universal de las banderas marítimas para alimentar refugiados y los bajos de un edificio convertidos en un espacio de inspiración Memphis para elevar la práctica del deporte. 

Ilusión (óptica), reflejos, repetición y contraste eran los conceptos que inspiraron el Light Therapy Bar en Copenhagen. Espejos que nos desdoblan, haciendo creer a nuestros ojos que estamos rodeados de gente aún y tratándose de una cita de dos. Buscan provocar un ambiente acogedor con los textiles peludos de los pufs, en los días en que las horas de luz escasean y facilitan estados anímicos bajos.

 

En el proyecto Beyond Borders, la sensación de soledad se ve aliviada al encontrarse una vez a la semana con los voluntarios de Cruz Roja para celebrar una comida y sentirse acogidos en ese nuevo país; salir con un poco más de energía transmitida por los nutrientes pero también por un entorno alegre generado a partir del uso de colores primarios y su aplicación en motivos, patrones geométricos.

 

 

En Rise by We, de los creador del WeWork, WeLive, dan con una nueva propuesta para trabajar nuestro cuerpo. Buscan que sea un experiencia divertida, que eleve nuestro bienestar, con un espacio multiactividad combinando mobiliario en el que ponerse cómodo y mantener una charla rodeado de arte. Sin luz natural, trabajan con sorprender en el uso y aplicación de los materiales.

 

 

 

Fotografía:  Light Therapy Bar Irina Boersma, Beyond Borders Francis Ware y Rise by We WeWork/Floto Warner.