Alex Palazzi
Área Motion Design
10 de Julio de 2020

Toda experiencia es narrativa y por ende, todos somos narradores.

Lo increíble de las historias es que no se limitan solo a palabras habladas o escritas. No existe un requisito ni medio específico para explicar ideas. Los únicos componentes necesarios para una buena historia son: un narrador y alguien que escuche.

El Motion Design puede convertirse en un instrumento perfecto para narrar historias a través de gráficos en movimiento. La idea de dar vida a experiencias está claramente ligado a esta disciplina. Todo lo que nos rodea puede convertirse en un estímulo narrativo en movimiento y crear emociones al espectador. No es trabajo fácil y requiere de mucha reflexión antes de utilizar cualquier herramienta de animación. Por lo general, debemos tomarnos un tiempo estructurando un flujo de narración sin complicar demasiado el mensaje. Cada vez que seguimos un enfoque estructurado, el resultado será menos fallido y la metodología nos ayudará a optimizar. Repasamos las principales fases a tener en cuenta.

La conceptualización es el paso más importante en la creación de gráficos en movimiento. El guion es crucial en la creación de un video y antes de poner en movimiento una sola imagen es obligatorio planificar el concepto. En una producción es lo que permitirá un desarrollo de la historia clara, estructurada y lógica a un público objetivo. Se pueden usar procesos de investigación para descubrir el mejor método para transmitir un mensaje. Es el paso que tiene una idea para su materialización. Estructurar conceptos, percibir posibles problemas en el discurso y visualizar la temática en conjunto, a la vez que podemos analizar la interrelación de todas las partes de la historia.

The Rusted Pixel

 

El storyboard será necesario para crear un guion gráfico e identificar la estructura central de la historia. Los bocetos que acompañan al guion, complementados con información capital, servirán de orientación para entender mejor la idea antes de la realización. Ayuda a unir cada fotograma secuencialmente y visualizar todo el relato (transiciones necesarias, interacciones de los elementos, cuáles son los requisitos del texto, aportación del audio, fondos, logos, etc.). Se trata de mostrar visualmente una idea e identificar cuáles son los momentos clave de la historia.

El diseño es la parte vital de todo el proceso. Aquí puedes cobrar vida a todas tus ideas. Es posible que quieras utilizar tu propio estilo aunque en algunos casos deberás seguir pautas del director artístico si trabajas en algún estudio o guiarte por ejemplos de referencia dadas por cliente. Las imágenes diseñadas en detalle nos dan una idea precisa de cómo se verá el video terminado. A partir de aquí tendremos la historia completa con las imágenes finales. Este proceso incluye el diseño de todos los elementos y entornos e implica elaborar las imágenes necesarias que acompañan al mensaje. Recuerda que el diseño no se trata de copiar estilos de animación populares sino de contar conceptos o historias coherentes que irán en perfecta sincronización con el movimiento.

El Blocking constituye la parte crucial del desarrollo de un plano para definir las situaciones. En cualquier animación, el tiempo y el ritmo son factores que dan sentido al movimiento. A través del tiempo, podemos modelar la personalidad de los elementos y sus emociones. La sincronización de la animación debe ser verosímil con la realidad y asegurar que el espectador pueda deducir y seguir el movimiento claramente. Una escala de tiempo con poses definidas de forma estructural ayudará a tener una referencia genérica para la creación de los tempos. Todo esto nos ayudará a dirigir la atención del espectador en la composición y a tener una guía del ritmo en la animación. Debemos mostrar claridad narrativa, poses con atractivo y originalidad en las formas.

The Rusted Pixel

 

La animación es el proceso de coger todos nuestros elementos diseñados y hacer que se muevan. Este paso es, en mi opinión, el más divertido. Pasamos a poner las palabras y diseños en acción. Esta fase exige una gran atención al detalle y que las imágenes en movimiento reflejen el concepto inicial. Hay infinidad de estilos de animación para afrontar (animación de fotogramas clave con interpolaciones, animación cuadro por cuadro, animación obtenida de la importación de datos con captura de movimiento aplicados a objetos, o incluso animación utilizando motores de física integrados en las aplicaciones o herramientas externas). Muchas de estas técnicas estarán supeditadas anteriormente al estilo del diseño.

La postproducción es la parte final para que nuestro video destaque. Este proceso involucra una gran cantidad de fases tales como editar escenas para hacerlas más atractivas, implementar sonidos y música, retocar colores, tonos y contrastes para hacer que cada toma se vea lo mejor posible, añadir efectos especiales para crear escenas más emocionantes, etc. Es importante tener en cuenta que, dependiendo del tamaño del proyecto y en qué ámbito irá implementado (televisión, películas, internet o incluso videojuegos), el proceso de postproducción variará. En definitiva, esta etapa es la que da el aspecto final al video.

The Rusted Pixel