ESDESIGN
ESDESIGN - Escuela Superior de Diseño de Barcelona
23 de Abril de 2020

El sketching, generalmente, hace referencia a un boceto. Es un primer apunte de un diseño de producto que se llevará a cabo más adelante de manera más concienzuda y detallada. Eso sí, estos primeros trazos tienen que transmitir la idea general del dibujo de manera sencilla, para conseguir que quien lo vea pueda hacerse una idea con rapidez de lo que se pretende representar.

Pero este no es su único significado, ya que la palabra sketching también hace referencia al acto de resumir en frases breves, o en un esquema, una idea. Todo con el objetivo de poder transmitirla después a una audiencia o a otra persona de forma rápida y sencilla. Sin artificios ni elementos superfluos, ni otros puntos de los que es más apropiado hablar en una fase más avanzada, una vez se haya aprobado el proyecto o decidido comenzar a darle vida. En cualquier caso, esta técnica puede resultar muy útil en las fases iniciales del diseño de un proyecto de diversos tipos. Entre ellos, en el diseño de producto.

Sketching, plasmar ideas en papel con rapidez

Tanto si se trata de un dibujo, un esquema, las primeras fases de un diseño, o de las ideas principales sobre un proyecto, el sketching puede convertirse en un gran aliado. Esta técnica es perfecta para tomar notas, por ejemplo, sobre lo que desea conseguir un cliente con un proyecto que tiene en mente. O para esbozar cómo sería el aspecto, a grandes rasgos, de un producto.

En cualquier caso, permite una gran agilidad de trabajo. Sobre todo, si se trata de hacer un dibujo o un esquema. Y es que no siempre es más adecuado trabajar con un ordenador. A veces, los lápices, los bolígrafos y el papel pueden aportar velocidad, y se pueden utilizar en cualquier momento. Gracias a esto, no habrá que esperar a encontrar un ordenador para anotar ideas o hacer un esquema. Como consecuencia, dicha técnica evita que se puedan olvidar detalles.

Algo más que una técnica de bosquejo y bocetado

Además de permitir tomar a grandes rasgos las ideas básicas que puede tener un cliente sobre un producto o un servicio que quiere crear, el sketching puede aportar bastante más al diseño de producto. Puede resultar muy útil en reuniones de equipos de trabajo, tanto para mostrarles esquemas rápidos de dichas ideas, como para tomar notas de lo que se hable en la reunión a modo de esquema de resumen. También para hacer bocetos rápidos mientras se trabaja en esas reuniones para decidir cómo será el diseño, a grandes rasgos.

Además, en dichas reuniones, cuando se llega a acuerdos sobre el futuro diseño de un producto, el sketching puede resultar útil para agilizar el proceso, puesto que todos los participantes pueden aportar ideas para el diseño y verlas plasmados en un primer boceto. De esta manera, no solo se reduce el tiempo que duran estas reuniones, también se puede acordar antes cómo será un producto. Por tanto, las principales decisiones relacionadas con el diseño se pueden tomar de forma eficaz, además de rápida.

Más agilidad para equipos en remoto

El sketching es especialmente útil en reuniones que tienen que llevarse a cabo con todos los integrantes de un equipo en remoto. El sketching puede utilizarse en estos casos, con la ayuda de alguna aplicación de toma de notas o bosquejado, para poder compartir un boceto o un esquema con el resto de los miembros del equipo. Para ello, basta generalmente con compartir la pantalla con ellos.

De esta forma, todos podrán ver las bases o líneas principales del diseño de un producto. Algo como un esquema de las fases del diseño, e incluso un listado con las ideas principales que el cliente tiene en mente, facilitará la tarea de que todo el equipo tenga claro el proyecto. Además, el sketching permite hacer esto sin necesidad de tener que enviarlo todo por e-mail y esperar las respuestas, que pueden eternizarse mientras se debaten ideas.

Así, tras ver un esquema o un dibujo con las bases del futuro producto, se puede opinar directamente e incluso hacer las modificaciones necesarias dentro de la misma reunión. Los cambios se pueden reflejar directamente en el esquema o diseño, y así se comprueba prácticamente en el momento si estos cambios son viables o no lo son.

Menos errores en los diseños

El uso del sketching tiene otra ventaja adicional: la reducción de errores en el proceso de diseño. Dado que se puede utilizar para recoger opiniones, decisiones de cambio, consejos, cambios de ideas o matices en el punto en el que se celebra una reunión sobre el diseño de un producto, se reduce la posibilidad de fallar que sí puede darse si se espera para anotar todo.

Además, si al presentar un boceto o un esquema en estas reuniones, alguien se da cuenta de que falta algún detalle, se puede corregir al momento. Varias personas revisando un bosquejo al mismo tiempo pueden identificar antes cualquier error. Esto lleva también a menos errores. Como consecuencia, al rebajar errores, el sketching puede llevar a una mayor rapidez en el proceso de diseño del producto, y también a su fabricación.

Esto es así tanto para su fase de prototipado como para el diseño final, aunque sobre todo en el primero de los casos. También se consigue ahorrar dinero, puesto que un menor nivel de errores puede llevar a que el producto no tenga que repetirse en la fase de prototipado. O lo que es peor, cuando ya se ha llevado a producción.