Mireia González
Área de Moda
24 de Abril de 2020

Parece que tenemos un mundo devastado después del COVID-19 y que tenemos que RECONSTRUIRLO.

Un optimismo un poco “fake” recorre la prensa y la opinión pública…si nos deprimimos dejaremos de comprar y eso sí que será el fin….por eso, porque la maquinaria no puede parar, debemos REPENSAR o ACELERAR procesos que en realidad ya estaban en la vanguardia de la moda.

Ahora parece que el modelo masivo, basado en el consumo rápido, lo que conocemos como fast fashion ha muerto, o está profundamente herido, y además era, ahora todos lo vemos, un sector destructor del planeta. Debemos ser más eficientes y sobre todo más digitales. La crisis sanitaria se ha intentado paliar con tecnología y parece que la recuperación económica pasará por ahí.

La unión entre moda y tecnología no es nueva, de hecho pre-pandemia en pleno debate sobre la crisis ecológica sufrió un gran impulso y escenarios de futuro que parecían un poco de ciencia ficción empezaron a darse a conocer….la moda digital empezó a configurarse como un modelo de negocio nuevo…pero, ¿qué es? ¿Pagaremos por lo que en realidad no existe? ¿Por moda virtual?.....este post quiere dar respuesta a todo esto.

Entendemos por moda digital toda aquella que se basa en lo digital y tiene por lo menos una parte de irrealidad creada con tecnología. Vamos a ver varios ejemplos para conocer su dimensión:

 

CARLINGS y la CAMISETA que se transforma con filtros digitales

Las camisetas siempre fueron, ya desde los años 60 y la oleada hippie un soporte de comunicación de ideas y reivindicación. En un momento histórico donde “todo” pasa por el activismo nuestra camiseta puede transformarse en un soporte de protesta infinito…¿por qué no tener solo una camiseta real (comprada) y cambiar el mensaje de manera digital, a través de una app? En realidad me dará solo un resultado virtual para colgar en las redes, pero, ¿dónde nos expresamos? ¿dónde se luchan las causas en la actualidad? Principalmente en el mundo digital. La marca CARLINGS se ha apuntado un tanto con esta idea...la cual funciona de la siguiente manera: los consumidores van a la cuenta de Instagram de Carlings, presionan el ícono del filtro, seleccionan un diseño y apuntan la cámara de su teléfono a un punto de seguimiento particular incrustado en su camiseta real Carlings de 39,90 euros , es decir solo compran una real pero tienen múltiples versiones para subirla a las redes.

Imagen de la camiseta real y cómo queda tras aplicarle un filtro reivindicativo.

 

DREST: MARKET PLACE que vende ropa de GUCCI o PRADA que no existe

Más allá de esta moda HÍBRIDA a medio camino de los que existe y lo que no, apareció unos meses antes de la crisis COVID el proyecto DREST.

Fundado por Lucy Yeomans, antigua directora de Net-a-porter, además de la revista del portal “Porter”. Drest está inspirado en el mundo de los videojuegos donde el negocio está en comprar extras. En Drest los clientes podrán vestir a su avatar con algunos de los diseños “virtuales” de las últimas colecciones de pret-a porter, de marcas de prestigio como GUCCI o PRADA.

Aunque puede parecer absurdo pagar por algo que no existe, los clientes de moda cada vez comprarán más por lo que la marca significa, por ser fans y pertenecer a una comunidad, no entienden la moda como una propiedad sino como una experiencia.

Y por supuesto después las podrán comprar “realmente” a través del Marketplace de lujo FARFETCH, si así lo desean.

Video del Market place Drest donde vemos las e- prendas que podemos comprar.

 

THE DIIGITALS: LOS MODELOS NO HUMANOS que aparecerán en las revistas de moda

La robotización y la realidad virtual inundan todos los sectores pero en la moda aún hay mucho camino por recorrer. Hacer fotos y publicarlas, tanto para catálogos como para reportajes de moda es uno de los elementos más importantes para la moda, pero, ¿y si esas modelos fueran no humanas? ¿Nos identificaríamos con ellas? La respuesta no está clara pero por lo menos ha creado mucha expectación la creación en Londres de la primera agencia de modelos virtuales. Se llama Thediigitals.com y tiene ya un catálogo de modelos  interraciales, a las que les caracteriza un gran realismo, e incluso han incluido a una alienígena, por si debemos mudarnos en breve a otra galaxia. Desde la agencia comentan: “Igual que esta década aprendimos que toda imagen podía estar retocada, en el decenio que entra dejaremos de dar por hecho que detrás de una imagen hay un humano de carne y hueso. Viviremos con la duda, nos adaptaremos y le veremos sus ventajas”.

Composits de los modelos virtuales que posee la agencia británica The Diigitals.

Durante la pandemia hemos visto como se anulaban semanas de la moda para retransmitirlas digitalmente, como la de Tokio o Shangai, y también llama la atención  como hemos empezado a relacionarnos con nuestras pantallas como nunca antes, eso aplanará el camino a una mayor digitalización en el sector moda. La generación Z (postmillennial) ya ha crecido en un entorno donde lo virtual se confunde con lo real, o es híbrido. El planeta no soporta ya todo lo que le hemos hecho, esta crisis le ha dado un respiro, pero está herido de muerte, la moda digital puede servir para aliviarlo.