Esther Rico
Área de Espacios
19 de Junio de 2020

Estamos constantemente hablando de la nueva normalidad y los cambios que ha propinado, pero la verdad es que la flexibilización en los hogares ya era necesaria desde hace tiempo.

Ahora nos hemos impuesto unos protocolos de limpieza y higiene más rigurosos que antes; pero si nos paramos un momento a reflexionar, veremos que las necesidades a lo largo de nuestra vida tienen poco que ver de una etapa a otra. Al igual que cada familia es un mundo y los hogares se siguen diseñando para las del siglo pasado. Otro hándicap es a la falta de metros cuadrados, que generalmente encontramos en las ciudades. Aunque esto puede ser cambié post pandemia: al haberse impuesto la digitalización del trabajo puede que muchos opten por cambiar su residencia habitual.

Quiero hablaros de tres proyectos dos reales y otro de investigación. El estudio berlinés de BAR, ya trabajó con la posibilidad de que nuestro hogar adapte sus m2 a nuestras necesidades; diseñaron un edificio que se asemeja más a un Tetris ; en él están disponibles viviendas de 120 m2 que se pueden a su vez subdividir en dos unidades de 80 m2+ 40 m2; es decir al empezar la vida como pareja sin hijos con 80 m2 será suficiente, después con los hijos serían necesarios algunos metros más, al ser mayores estos e independizarse vuelve a reducirse la necesidad de tantos metros y puede ponerse a disposición para alquilar, o crear un estudio y en la vejez, puede ser necesario contar con ayuda en casa y se vuelven a incorporar; casi podríamos hablar de una casa acordeón que se contrae o expande según nuestras necesidades, pero en un edificio previsto de esta manera lo que aporta aún más posibilidades si cabe.

Bar Architekten.

 

Después tenemos el proyecto de mamastudio que da solución a la que se podría considerar la vivienda más pequeña de Londres, con tan solo 13 m2; su propuesta se basa en el mobiliario flexible que permite cambiar su funcionalidad según el momento del día en que nos encontremos.

Studiomama.

 

Para acabar un proyecto que nos invita más a la reflexión sobre como deberían ser nuestros hogares en el futuro, asequibles, sostenibles y flexibles de la mano de Space 10, el think tank de Ikea y el despacho de EFFEKT. Se trataría de pensar los hogares de manera modular, que se pudieran apilar como el mobiliario de la firma sueca y crecer según fueran las necesidades, asimilando la construcción más al ensamblaje de piezas de mobiliario que a la obra húmeda. Todo un reto sin duda.

Urban Village - EFFEKT Architecs for SPACE 10.