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28 de Abril de 2018

El equilibrio entre el diseño y la comunicación corporativa

Cómo lograr el equilibrio entre el diseño y la comunicación corporativa

Podríamos adoptar una posición equidistante y explicar cómo es responsabilidad del diseñador y del cliente llegar a un acuerdo. Sin embargo, nos distinguimos por formar buenos profesionales. Profesionales excelentes, de hecho, que saben llevar a cabo su labor de diseño en cualquier circunstancia.

Es cierto que los diseñadores hemos sido educados en valores estéticos. Nuestra flexibilidad a la hora de crear en entornos hostiles no debería ir a la zaga de nuestro talento. No diremos aquí que el cliente siempre tiene razón. En muchas ocasiones, al menos en lo que respecta al diseño, no la tiene. Pero es nuestra responsabilidad entregar un buen trabajo incluso a pesar del cliente.

¿De qué manera es posible lograr esta hazaña? Siguiendo algunos pasos simples de describir. No tan sencillos de llevar a cabo.

1.- Obliga a tu cliente a describir el proyecto con todo detalle

Muchos clientes, especialmente altos directivos encargados de tareas como, precisamente, la comunicación corporativa, creen que es suficiente con dar unas pocas directrices.

Esto podría ser cierto en un mundo ideal. En el mundo real los clientes que solo ofrecen instrucciones generales tienden a cambiarlas muy a menudo.

Trabaja con tu cliente desde el esbozo del primer concepto. la comunicación corporativa debe, por obvio que suene, comunicar una imagen determinada de la empresa. Y tu cliente necesita que tú sepas qué imagen desea crear. No basta con algunas pinceladas. Pídele que escriba un equivalente a la carta a los Reyes Magos. Toda esta comunicación previa te servirá de base para tu trabajo como diseñador. Y de salvaguarda en caso de que trate de desdecirse.

El equilibrio entre el diseño y la comunicación corporativa

2.- No intentes imponer tu visión de las cosas

Que tu diseño sea perfecto a todos los niveles no quiere decir que tu cliente vaya a aceptarlo. El cliente no tiene por qué conocer la teoría psicológica del color. Solo debe enamorarse de tu diseño. Lo hará si cumples con las instrucciones detalladas de las que hablábamos antes.

Si eso no funciona, el único modo de encontrar un equilibrio entre comunicación corporativa y diseño es pedirle mayor especificidad. Recuerda que no trabajas únicamente por la belleza. Tu diseño debe representar unos valores empresariales y servir a un propósito concreto.

En ocasiones será buena idea acudir a terceras partes para que valoren el resultado. Propón a tu cliente que consulte con sus empleados cuáles son las impresiones que les causa tu diseño. O a otra tercera parte objetiva. En cualquier caso, el encaje con el cliente no siempre es inmediato ni sencillo. Tienes que estar preparado para ceder.

Entre las muchas cosas que enseñamos en Esdesign se encuentra el modo de lidiar con todo tipo de clientes en el ejercicio de nuestra profesión. Ven a comprobarlo.