Mireia González
Área de Moda
25 de Junio de 2018

Martin Margiela (Bélgica 1957) pasará a la historia de la moda por precisamente construir o mejor dicho destruir la misma, no solo con sus “deconstrucciones”, idea que hereda de su admirada Rei Kawacubo (Comes des Garçons) sino también con sus ideas sobre la belleza, la identidad, el género y un montón de temas que cuestionan la moda tal como la hemos conocido en los últimos 200 años.

No hay creador vanguardista y disruptivo que no esté influido por su discurso. En la exposición ( En el Palais Galliera de París  hasta el 15 de julio), magníficamente comisariada por su actual directora, la española Miren Arzalluz, pueden verse las piezas míticas que hilvanan su trabajo desde 1989 hasta 2009 cuando se marcha de su propia marca tras la venta de la misma al grupo Diesel. Durante  su último desfile Martin Margiela recibió a sus invitados con la frase: Veinte años, cuarenta desfiles, cientos de prendas, ¿qué me queda?". Con ella manifestó que ya no tenía nada que decirle a la moda, no hace falta, sus aportaciones siguen sin superarse. Estos son algunos de las contibuciones de Margiela a la moda que no puedes perderte:

1. El anonimato

No existen fotografías de Martin Margiela, el anonimato fue una constante en su vida y su trabajo y también lo refleja en su obra. Lo importante son las piezas y el camino para llegar a ellas. Se elimina el concepto de individuo y se cuestiona la belleza tradicional. La desaparición de logos y de etiquetas identificativas de su marca también forma parte de ese anonimato, el cual generaba, irónicamente, un gran deseo de pertenencia al club de elegidos de Margiela.

 

2. El Upciclyng

Fue el primer diseñador en trabajar el concepto de upciclyng, es decir, crear nuevas prendas a partir de otras de menor valor para darles una nueva vida en todos los sentidos, empoderando lo humilde y criticando de paso los excesos de la sociedad de consumo . Es por tanto uno de los primeros diseñadores ECO de la historia. En la foto prenda reconstruida con jeans y otra con guantes de piel.

 

3. La deconstrucción y el valor de lo FEO

Influenciado por los diseñadores japoneses de los años 80 destruye las prendas para “construir” nuevas y más originales piezas, cambiando el discurso de simetría y equilibrio de la moda tradicional. Romper los códigos para lograr cosas “feas” como ejercicio de libertad. La belleza está en el proceso y en lo que no debe taparse como costuras, etiquetas y demás estructuras. Un puño de camisa (foto) se puede convertir en una pulsera, si lo pintamos de dorado.

 

4. La apropiación del pasado y de otras culturas como ejercicio creativo

Su más famosa apropiación serán sus famosos zapatos “tabi” inspirados en los “jikitabis” japoneses, con una tira para aguantarse que el sustituye solo por una horma con esa forma, creando uno de los zapatos más icónicos del S.XX,  indisociables de su ADN. La re-construcción de piezas del S.XVIII y de otras épocas de la historia también formarán parte de su ideario creativo.