Mireia González
Área de Moda
02 de Mayo de 2019

Un nuevo fenómeno, aun reciente pero muy prometedor, está emergiendo en el sector de la moda. Se le conoce como FASHION SHARING, y no es más que el alquiler de prendas ( ya consolidado desde hace años en algunos segmentos como la moda nupcial), desde una nueva perspectiva , la cual aúna la sostenibilidad, el marketing experiencial, el nuevo deseo de productos de lujo, y sobre todo el auge de nuevos consumidores, situados en la generación millennial, los cuales ya no están interesados en “poseer” si no en “disfrutar” de prendas, tal como hacen cuando comparten un coche en bla,bla,bla car, o van de vacaciones usando air b&b.

Las marcas ecológicas más vanguardistas están ya también usando el Fashion Sharing o rental, como una nueva línea de negocio, ya que se produce menos, se aumenta la usabilidad de cada producto, y sobre todo llegamos a un nuevo grupo de consumidores, que no quieren pagar precios muy elevados, pero sí son audaces y quieren probar mejores productos, más saludables y especiales.

También el mercado del lujo está muy interesado en esta estrategia, ya que puede acceder a un nuevo público, más joven y fresco, interesado en sus productos, más como un fan, que como un cliente tradicional, pero que hará una difusión de los mismos, especialmente a través de las redes, consolidando el prestigio, y su posicionamiento de marca líder en tendencia.

A través de este post vamos a repasar algunas de las experiencias más interesantes en este nuevo modelo de negocio, repasando el ejemplo de tres empresas de Fashion Sharing:

 

Los pioneros: RENT THE RUNWAY

Aparecen en EUA en 2009 con una plataforma de alquiler de trajes para ocasiones especiales, tales como bodas, donde los clientes podían alquilar prendas de unas 39 marcas. En 2016 lanzan dos opciones nuevas UNLIMITED y UPDATE que funcionan como si de un paquete de Netflix se tratara, por una cantidad mensual, que ronda los 90 dólares, se tenía acceso a 4 prendas al mes. Además se asocian a la red de coworkings WEWORK para tener 15 lugares físicos donde entregar las prendas. Actualmente su modelo de negocio se abre, y ofrece sus servicios a las marcas, es decir éstas no tendrán que desarrollar supropio  “renting” si no que lo harán a través de la plataforma. Marcas como Levi´s, J.Crew, o Marquesa, ya pertenecen a su  catálogo.

 

 

 

 También en los EUA pero con toque chic francés encontramos la plataforma TULERIE la cual además interactúa con sus clientas para que etiqueten en redes que van vestidas con prendas del sitio, creando el concepto de comunidad.

 

 

 

La adaptación francesa PANOPLY

La industria de la moda en Francia es la más importante, por delante del automóvil y el turismo, y no solo en el sector lujo, sino también en marcas medias o de lujo accesible, por lo que adentrarse en el mercado del alquiler de moda, es una opción más que interesante para lograr nuevos beneficios, y de paso colgarse la etiqueta de la sostenibilidad.

PANOPLY surge a imagen y semejanza de RENT THE RUNWAY pero con el mercado francés y sus marcas nacionales  como principal reclamo. Incluyen alquiler individual de prendas o paquetes por 70 euros al mes.

Apoyan su comunicación con contenidos editoriales sobre moda y tendencias, para poder estar al día, a la vez que alquilamos las prendas sugeridas para cada estilo o tema.

 

 

 

ECODICTA una start up española que fomenta el Fashion Sharing

 

 

“Un armario lleno de ropa que no se usa es parte del pasado”, es el slogan de esta empresa, formada por un grupo de amigos provenientes del mundo de la cooperación y las ONG. Proceden de distintos países de Latinoamérica y de España. De vida nómada estaban cansados de tirar ropa, que no usaban tras sus estancias profesionales en distintos lugares del mundo. Ahí vieron una oportunidad, pero le dieron factura cool eligiendo para sus paquetes de prendas alquiladas  muchas marcas españolas, la mayoría con valores sostenibles.

Sus paquetes de alquiler combinan prendas y accesorios, que envían al cliente previa selección de una estilista, la cual los elige en función de un exhaustivo perfil de los gustos y necesidades del cliente,  las cuales conocen  a través de un cuestionario.

La marca fija su ADN en la sostenibilidad, y en la posibilidad de probar nuevas marcas locales, huyendo del consumo y posterior desperdicio de las prendas provenientes del fast-fashion.

 

 

 

Fotos: Via web de las empresas