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¿Cuántos tipos de packaging existen?

El packaging tiene un enorme peso a la hora de trasladar la identidad de una marca.

Autor: Agustín Pérez
Packaging
30 de Abril de 2021

El packaging es un elemento fundamental a la hora de crear una imagen de marca. Pero hablemos un poco más del packaging. ¿Qué es? ¿Para qué sirve? ¿Qué tipos de packaging podemos encontrar?

Piensa un momento: cuando abres la caja de un teléfono móvil y la abres, generalmente tienes entre manos un packaging que lo que busca transmitir es la sensación de que eres especial. Y es completamente normal, ya que, con toda seguridad, la marca ha diseñado una estrategia para proporcionar una buena experiencia de usuario.

El valor de un buen packaging

No se puede negar que cuando el packaging está bien diseñado y planteado aporta un valor extra al producto. Las innovaciones que experimenta el sector, hacen que los diferentes tipos de packaging aporten algo distinto y concreto en cada caso.

Es por esa razón por la que es posible que pueda resultar algo difícil escoger entre los distintos tipos de embalaje para los productos que ofrece tu negocio, pensando siempre en que debemos crear una buena experiencia para el usuario.

 

¿Cuántos tipos de packaging existen?

 

¿Qué tipos de packaging existen en la actualidad?

Dependiendo de lo que quieras invertir en packaging así será el material con el que tengas que trabajar. Algunos de los tipos de packaging más comunes son los que te enseñamos a continuación.

Packaging de cartón

Hablamos, por ejemplo, de las cajas de cartón en las que vienen los productos cuando los compras.

El cartón es un material que se elabora utilizando un material tan ligero como lo es el papel, sin embargo, tiene una buena resistencia. Una de sus principales ventajas es que es fácil de manipular, con lo que es sencillo crear embalajes que tengan la forma que necesitamos, lo podemos personalizar al máximo.

Su elaboración se realiza convirtiendo aquellas fibras que se obtienen o bien de la madera, o bien del papel reciclado, previo tratamiento, claro. Además, dependiendo de la necesidad, podemos encontrarlo de muy distintos grosores. Sin lugar a dudas, es uno de los tipos de packaging más versátiles que hay en la actualidad.

Algunos de los usos que se le puede dar al packaging de cartón son el embalaje de productos cosméticos, medicamentos, bebidas… Además, si lo que buscas es que tu producto cuente con un aspecto más ecológico, puedes usar el cartón kraft, que aparenta ser papel reciclado. Eso sí, este material tolera menos la humedad. Si le aplicamos el diseño correcto, un packaging de cartón puede parecer de una gama alta.

 

¿Cuántos tipos de packaging existen?

 

Packaging de cartón ondulado

Este es otro de los tipos de packaging que podemos encontrar en cualquier empresa y que da un buen resultado.

Son las cajas de toda la vida. Algo positivo que tienen es que las podemos encontrar en distintos grados de resistencia. Estas cajas cuentan con tres capas de papel: una interior, una exterior y una intermedia que es la capa ondulada. Esta capa intermedia es lo que le da la resistencia.

El cartón se corta y se dobla para crear embalajes de distintos tamaños, y se pueden usar en un sinfín de aplicaciones.

Algunos de sus beneficios es que, por ejemplo, de los tipos de packaging, es uno de los más económicos. Además, es un material completamente reciclable.

Packaging de algodón

Si lo que buscas es un packaging que sea completamente natural, el packaging de algodón es fantástico. De los distintos tipos de packaging este es perfecto para que lo usen marcas de acento ecológico. Y se puede usar, por ejemplo, en joyería, para dar un aspecto premium de los productos.

Sus propiedades naturales y aspecto impoluto lo hace idóneo para productos naturales o de calidad superior. Existen muchas calidades de algodón, los cuales se pueden usar como packaging ecológico y sostenible.

Además, es muy fácil personalizarlo y es posible hacer con él casi lo que se quiera, siendo uno de los tipos de packaging más elegantes que puedas encontrar.

Packaging de plástico

Además de los anteriores, hay otros tipos de packaging, como el de plástico, que se usa en un sinfín de productos. Esta clase de embalaje ha provocado que otros materiales hayan caído en desuso.

El embalaje de plástico tiene muchísimas ventajas, como por ejemplo, que es reciclable y que es más resistente y duradero que el de cartón. Los hay herméticos para distintos alimentos, para garantizar su correcta conservación.

También es una opción muy utilizada como forma de embalaje para determinados productos porque se puede personalizar mucho, incluso utilizar el plástico transparente para que lo que hay dentro se pueda ver sin necesidad de abrir la caja. Otra buena característica es que es flexible y que pesa poco.

Bolsas de polietileno

Las bolsas de polietileno son las bolsas de plástico tradicionales. Este es también uno de los tipos de packaging más comunes que se pueden encontrar.

Estas bolsas son resistentes y pesan poco, además, se pueden reutilizar varias veces. Como ventaja, cabe señalar que se pueden personalizar de manera sencilla y elegir el estilo que más se adapte a las necesidades. Igualmente, se trata de un elemento que se puede reciclar.

Bolsas con sellado de aluminio

Estas son las que por ejemplo, se ven en los paquetes de café, y que por fuera se pueden personalizar a la perfección. Una de las ventajas que tiene este tipo de packaging es que puede mantener siempre perfectos los productos que hay dentro de ellas. Pero también se pueden usar para otros fines, como por ejemplo, para ropa.

El punto fuerte de esta clase de packaging es que al estar sellado, protege por completo de cualquier tipo de contaminación al producto que contenga. Esto lo hace especialmente indicado para que se utilice como packaging para comida.

Como puedes ver, existen muchos tipos de packaging diferentes, y cada tipo de embalaje tiene sus propias características, lo que lo hace adecuado para un tipo de producto u otro.

Cuando aprendes branding y packaging es cuando realmente se empieza a comprender que cada uno de los productos requiere un tratamiento diferente en base a su fragilidad, por ejemplo.

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