Bernat Sanromà
Área Comunicación
01 de Abril de 2020

Os presentamos el trabajo de 5 directores de arte publicitarios y analizamos los aspectos de sus piezas más relevantes.

En estos momentos en los que estamos más aislados que nunca pero que paradójicamente también tenemos mejor acceso a todo el contenido del mundo, os proponemos un artículo ameno en el que conoceremos el trabajo de Directores de Arte de diferentes países, para chequear junto a ellos el estado de salud de la gráfica publicitaria actual.

Ya hemos dicho en alguna ocasión que el trabajo del Director de Arte en la comunicación de marcas está supeditado a tantos factores que difícilmente llegue nunca a tener sentido que tengan un estilo propio. Tanto los clientes como los proyectos en los que desarrollan su actividad son tan diversos que la capacidad de adaptación desde el punto de vista de la narrativa visual será clave a la hora de ejecutar su trabajo de forma eficaz.

A pesar de eso, sí que hay temas que un Director de Arte deberá siempre dominar, más allá de la tipología de cliente que tenga delante, como son la capacidad de sintetizar información, de captar la atención, saber conceptualizar o tener el criterio de ordenar la información no sólo desde un punto de vista del equilibrio gráfico y la estética, sino también desde la perspectiva de la eficacia en la transmisión del mensaje.

Desde esta perspectiva, podemos analizar las campañas que cada año nos regalan los festivales publicitarios, siendo siempre conscientes de dos cosas: la primera es que el mundo de los festivales no siempre responde a la realidad de un mercado muy cortoplacista y poco dado a “gastar” en creatividad; y la segunda es que el ámbito de un director de Arte es mucho más amplio que únicamente las campañas gráficas, que, por otro lado, parecen estar defenestradas en estos tiempos que corren tan digitales.

Con esto en mente, y con ganas de ver a los Directores de Arte enfrentarse a problemas creativos con los que muchos ya hemos tenido que lidiar hace años, vamos a ver el trabajo de cinco de ellos que han destacado en los últimos festivales, analizando los aspectos de sus trabajos que encontremos más relevantes. Será interesante seguirles la pista para ir viendo si tienen la oportunidad de seguir demostrando su talento en adelante.

 

El Kakiuchi, Ogilvy Bangkok

Kakiuchi firma una campaña para Coca-Cola que trabaja el concepto global de la marca desde un punto de vista muy original. La idea de convertir cada una de las burbujas de la icónica bebida en smiles es el punto de partida de unos visuales muy bien cuidados y con un alto impacto visual. Un buen trabajo al servicio del concepto de marca y con un tratamiento de la apetitosidad perfecto.

 

Ivan Au, Cheil WorldWide Hong Kong

Au ha plasmado perfectamente el espíritu infantil de Chupa Chups que tanto nos atrae como adultos. Ese momento en el que nos permitimos ser irreverentes de nuevo y detener el tiempo para disfrutar de un momentazo es el protagonista de su campaña para esta mítica marca. La combinación de técnicas (fotografía, modelaje 3D e ilustración) denotan un gran dominio de la parte técnica y de liderazgo de proyecto. Una campaña de las más memorables para la marca, y eso que ya van unas cuantas.

 

Marina Mryka, DDB Viena

Una buena campaña consigue contar los beneficios de un producto o un servicio desde el punto de vista del cliente. Lo fácil es explicar el servicio, pero en esta campaña para McDonald’s Marina Myrka nos cuenta de una forma simple y clara un gran beneficio de utilizar el delivery de la marca: cocinas impolutas. Y lo hace con un ejercicio de gran profesionalidad, basando toda la potencia de la imagen en construir esa idea de cocina magnífica y pulcra que otras marcas como IKEA se han esforzado tanto en mostrarnos. Bien por la idea, bien por la ejecución y muy bien por llevar al límite la comprensión de la campaña con el mínimo de elementos.

 

Brett Wild, Ogilvy Kenya

Es muy gratificante ver como año tras año la conceptualización sigue siendo una herramienta valiosísima para la gráfica publicitaria. Siempre hay un nuevo modo de contar las cosas visualmente. Siempre se puede seguir jugando con el espectador. En este caso Brett Wild nos regala desde Kenya una pieza que mezcla perfectamente la identidad de Cola-Cola con un nuevo sabor.

Sougata Banerjee, Wunderman Thompson India

India es uno de los países que más está sufriendo el impacto del plástico descontrolado. Por eso no es de extrañar que sea desde ese país desde el que recibimos las propuestas más impactantes sobre esta temática. Sougata Banerjee nos plantea un mundo en el que la cantidad de residuos “entierran” a la fauna del mundo, acabando con sus ecosistemas y recursos. Si bien es cierto que el trabajo de retoque se ve algo “clonado”, la idea es muy interesante y la puesta en escena también. Trabajo ambicioso que merece seguirle la pista también a este director de arte.