Jordi Blasi
Diseñador Industrial
18 de Marzo de 2020

Nos gusta pensar en el diseño como algo esencialmente útil y, aunque las actuales lógicas de producción y consumo a menudo ponen en duda esta noble misión, momentos como los actuales deberían servir para reflexionar sobre el papel que los diseñadores debemos ejercer para la mejora de nuestras sociedades.

Algo así debió pensar Massaoad Hassani cuando decidió crear The Mine Kafon, un desactivador de minas que se propulsa mediante el aire, que presentó como proyecto final de carrera y en el que siguió trabajando hasta lograr una primera producción. 

Nacido en Afganistán, de pequeño Hassani jugaba junto a su hermano construyendo objetos que hacían rodar por los bastos desiertos de Qasaba. A veces los perdían, cuando propulsados por el viento, se adentraban en las zonas minadas. De aquél juego, surgió la idea de The Mine Kafon, una esfera de casi dos metros de diámetro y 70 kilos de peso, construido con docenas de cañas de bambú que rueda propulsada por el viento, detonando las minas enterradas al pasar. Durante su trayectoria, es capaz de absorber el impacto de unas cuantas minas, perdiendo algunos brazos, que pueden ser fácilmente reemplazados para retomar de nuevo su tarea. Dentro de cada esfera se encuentra un GPS que tiene la función de localizar fácilmente cada artilugio.

The Mine Kafon. El desactivador de minas diseñado por Massaoad Hassani.

El acceso al agua potable es un bien básico al que no puede acceder aproximadamente un 30% de la población mundial. LifeStraw filtra el agua contaminada y elimina las bacterias y los protozoos, consiguiendo que las fuentes de agua contaminadas sean seguras para beber. La primera versión de LifeStraw utilizó yodo para matar bacterias, pero las últimas versiones ya no contienen productos químicos e incorporan una filtración mecánica. Un sistema de microfiltración en el que cualquier suciedad, bacteria o parásito queda atrapado en sus fibras.

LifeStraw. Filtrador de agua contaminada.

La falta de agua potable obliga a muchos niños y mujeres de todo el mundo a recorrer largas distancias y cargar con pesados baldes. Un tiempo dedicado que dificulta la escolarización de muchos de ellos y el empoderamiento de las mujeres que se encuentran, a menudo, obligadas a destinar mucho tiempo de sus vidas a un bien básico perfectamente consolidado en los países del primer mundo. A partir de esta problemática, dos ingenieros africanos decidieron diseñar un cilindro rodante capaz de transportar hasta 90 litros de agua. Un producto que fabrica y distribuye la ONG Hippo Water Internacional a distintas comunidades africanas.

Cilindro Hippo Roller, para el transporte de agua potable.

En 1880 Stéphane Tarnier inventó la primera incubadora para bebés. Un artilugio a partir del cual se consiguió reducir la mortalidad neonatal. La primera incubadora estaba formada por una caja partida en dos espacios, una donde se ubicaba al bebé y otra en la que se depositaba agua caliente. Con los años, las incubadoras fueron sofisticándose y, aunque su consolidación es un hecho en los países del primer mundo, su elevado precio deja sin abastecimiento a gran parte de la población mundial. 

La historia de Embrance comenzó en una clase en la Universidad de Stanford, donde los cofundadores fueron desafiados a crear una incubadora que costara menos del 1% respecto a las incubadoras del mercado. Tras una extensa investigación, desarrollaron el calentador infantil Embrace, del que han pasado los últimos años distribuyéndolo por todo el mundo con el fin de dar una segunda oportunidad a los bebés más vulnerables.

El proyecto cuenta con el apoyo económico de Little Lotus, una marca de productos para niños que crearon con el fin de financiar el proyecto Embrace. 

Embrance. Incubadora económica para bebés prematuros.

Y terminamos con la prótesis para niños Iko Creative Prosthetic System, de Carlos Arturo Torres Tovar. Un extraordinario ejemplo donde la tecnología y el diseño se unen a favor del usuario, permitiendo a los niños realizar las distintas actividades cotidianas y que además puede transformarse en un fantástico juguete, utilizando las piezas de Lego para estimular a la creatividad.

Prótesis para niños Iko Creative Prosthetic System.