ESDESIGN
ESDESIGN - Escuela Superior de Diseño de Barcelona
03 de Noviembre de 2020

Si alguna vez te has planteado ser diseñador gráfico, como sabrás, hay muchas cosas que debes aprender y analizar. Debes conocer perfectamente las tendencias y los gustos de los usuarios, ser capaz de plasmarlo...

Además de una formación en diseño gráfico, ese profesional debe contar con una serie de herramientas; dentro de estas, una de las más destacadas es el portafolio del diseñador gráfico, ya que así podrá mostrar su trabajo cada vez que sea necesario. Eso sí, ese portafolio no puede jamás estar hecho con ligereza, es necesario prestarle toda la atención que merece, y en este artículo vamos a hablar de esta cuestión.

¿Qué es el portafolio del diseñador gráfico?

Básicamente, el portafolio del diseñador gráfico es un documento en el que se reúnen los trabajos más significativos del profesional. Estos se muestran de forma ordenada y atractiva, de forma que puedan ser llamativos para conseguir nuevas opciones laborales.

Un buen portafolio es tu mejor presentación: estás mostrando todo lo que has logrado y todo tu potencial, al mismo tiempo. Por esa razón, es importante saber qué incluir y cómo realizarlo. 

¿Qué debe incluir tu portafolio?

No cabe duda de que los mejores portafolios son los que son creativos, los que sorprenden a quien los ve. De hecho, son los que mejor funcionan siempre. Es por eso por lo que tu portafolio debe derrochar imaginación desde el primer vistazo al último.

Pero ¿qué elementos son los que incluye el portafolio del diseñador gráfico más creativo? Veamos.

Los mejores trabajos tienen que estar en el portafolio del diseñador gráfico

Ya lo hemos dicho, pero no viene mal volver a insistir en ello. Si pretendes encontrar nuevas oportunidades laborales, tu portafolio tiene que reflejar lo mejor de ti. Los trabajos más impactantes, los más creativos, los que mejor rendimiento tuvieron... Todos ellos hablan de ti como profesional. Asegúrate de no dejarlos fuera.

Es importante no incluir trabajos con los que no estamos satisfechos. Y tampoco debemos caer en la tentación de argumentar algunos trabajos: el trabajo tiene que hablar por sí mismo.

 

el portafolio del diseñador grafico: aspectos comunes de los mas creativos

Un formato adecuado

Es buena idea analizar dónde vas a alojar tu portafolio. Sea cual sea, tu web o una plataforma externa, asegúrate de que es visual y que los trabajos se muestran de forma estética. A lo mejor una galería de fotos puede funcionar bien, pero depende del tipo de profesional que seas. En cualquier caso, haz que el portafolio del diseñador gráfico sea fácil de ver. 

Debe tener una historia detrás. Eso es básico.

El diseñador gráfico debe pensar en su portafolio en todo momento como una única cosa: una historia. Desde que empieza hasta que acaba.

Un portafolio creativo debe tener un hilo narrativo coherente con todos los elementos; introducción, nudo y desenlace. Si lo mejor lo mostramos al principio, dejando los trabajos que pueden ser un poco más flojos para el final, el posible cliente puede ir perdiendo interés. Por otro lado, si lo hacemos al revés, es posible que ni siquiera desee seguir viéndolo. Y no incluyas demasiadas explicaciones.

El cliente siempre puede ponerse en contacto contigo si tiene alguna pregunta.

Tiene que ser social

Hay que recordar que el portafolio del diseñador gráfico solo es una parte de la presencia online. Un portafolio que rebose creatividad permite la interacción de los usuarios con él, por lo que es imprescindible incluir los perfiles de redes sociales.

Estos canales sociales pueden ayudar a crear la marca que necesitas. La interacción puede convencer a un usuario para que contrate tus servicios. Por eso, tu portafolio tiene que permitir la creación de interacciones. 

Debes mostrar que hay una persona tras el portafolio, porque la persona es el mayor exponente de la creatividad.

Incluye casos de estudio o recomendaciones de clientes

El portafolio del diseñador gráfico debe incluir casos de estudio, porque así el potencial cliente se puede hacer una idea de qué se necesitaba para un trabajo concreto.

También es buena idea añadir recomendaciones de clientes satisfechos con el trabajo realizado.

 

el portafolio del diseñador grafico: aspectos comunes de los mas creativos

La personalidad del diseñador debe estar reflejada en todo momento en el portafolio

Cualquier portafolio creativo tiene que cumplir este requisito. La personalidad del profesional tiene que estar reflejada en el mismo, ya que así el cliente podrá hacerse una idea de con quién va a trabajar. Además, esa personalidad es lo que va a diferenciar un portafolio de otro.

En él también estará descrito a la perfección el proceso creativo

Cada diseñador sigue un proceso creativo único cuando trabaja con sus clientes, y cuanto antes pueda saber perfectamente un cliente potencial cuál es este proceso, mejor. Es importante que se incluya el contexto, para que los potenciales clientes puedan tener una idea clara de cómo nos enfrentamos a los desafíos y cómo nuestros diseños resuelven problemas del mundo real.

Igualmente, añadir una descripción de cómo es este proceso creativo puede resultar muy útil para los posibles clientes. Esto le ayudará a determinar si el profesional puede gestionar su proyecto adecuadamente.

Pero pongamos un ejemplo mejor: si el cliente vende teléfonos móviles, tal vez no sepa si estamos preparados para su sector hasta que conozca cómo trabajamos para otro cliente similar.

Recuerda: el portafolio del diseñador gráfico es algo vivo

Un portafolio no es ni debe ser algo que se quede estancado. De hecho, es como una entidad que vive y que evoluciona a medida que tú lo haces. Un portafolio del diseñador gráfico siempre debe reflejar lo mejor del profesional, y por eso tiene que estar actualizado en todo momento.

Al adquirir más experiencia, el portafolio debe reflejarlo, y mostrar el trabajo que más nos gusta hacer, convirtiendo este contenido en la piedra angular del mismo. En todo caso, el portafolio del diseñador gráfico debe ser un documento fresco y humano, en el que los trabajos estén perfectamente seleccionados.

De esta forma, no solo estaremos creando una buena imagen de marca, mostrando que la creatividad es algo innato. También estaremos generando una sensación de cercanía con el posible cliente.

El portafolio del diseñador gráfico es como el coche de un piloto de carreras, y los más creativos son los más efectivos.