Jordi Blasi
Diseñador Industrial
13 de Diciembre de 2017

El diseño escandinavo ha sido históricamente uno de los grandes referentes del Diseño de Producto. Funcionalidad, depuración formal y confort estético, son algunas de las principales características de una marca que empezó a forjarse, a mediados del siglo pasado, gracias al empujón de una exposición itinerante que llevaría el nombre de Scandinavian Design .

Aunque Noruega, Suecia y Dinamarca son los países estrictamente escandinavos, debemos incorporar también a la Finlandia de Alvar Aalto, Ilmari Tapiovaara, Eero Aarnio, Artek e Iittala, para lograr entender los orígenes de este movimiento que tuvo entre sus principales referentes a Arne Jacobsen, Verner Panton, Poul Henningsen, Børge Mogensen o Hans J. Wegner.

Nacido en 1914, el danés Hans Jørgensen Wegner fue uno de los principales impulsores del diseño escandinavo. Arquitecto y ebanista, diseñó cerca de 500 sillas, de las que más de un centenar llegaron a industrializarse. En la actualidad Carl Hansen & Søn, PP Møbler y Republic of Fritz Hansen, siguen fabricando algunas de sus piezas más icónicas.

Entre sus diseños encontramos referencias a otras culturas, destacando un especial interés por el diseño de mobiliario en China; un hecho especialmente significativo si tenemos en cuenta que nos encontramos ante uno de los grandes referentes que dieron nombre y significado al Diseño Escandinavo.

De 1944, encontramos la silla China ; editada actualmente por Republic of Fritz Hansen, supone una referencia explícita a las sillas fabricadas bajo la dinastía Ming. De 1950, destaca la silla Wishbone , un modelo que adapta el mismo lenguaje, albergando algunas similitudes formales con la anterior pero depurando y sintetizando el modelo de 1944 y alejándose de la carga formal de las piezas referenciales. Editada actualmente por Carl Hansen & Søn, la silla Wishbone es uno de sus diseños más apreciados. En los modelos Elbow , CH8 8 y PP58 , descubrimos también referencias más o menos explícitas a modelos fabricados en China durante los siglos XVI a XIX.

Pero​ ​no​ ​sólo​ ​la​ ​cultura​ ​asiática​ ​fue​ ​un​ ​elemento​ ​referencial​ ​para​ ​Wegner.​ ​En​ ​la​ ​silla​ ​​Peacock​,​ ​de  1947,​ ​reinterpreta​ ​magistralmente​ ​las​ ​sillas​ ​​Windsor​,​ ​originarias​ ​de​ ​la​ ​Inglaterra​ ​del​ ​siglo​ ​XVI​ ​y  probablemente​ ​inspiradas​ ​en​ ​los​ ​radios​ ​de​ ​las​ ​ruedas​ ​de​ ​los​ ​carruajes.​ ​Wegner​ ​consigue​ ​con  Peacock​​ ​diseñar​ ​una​ ​pieza​ ​eminentemente​ ​escultural,​ ​pero​ ​-fiel​ ​a​ ​la​ ​tradición​ ​del​ ​diseño  escandinavo-​ ​una​ ​silla,​ ​también,​ ​excepcionalmente​ ​confortable. ​