Óscar Guayabero
Área de Gráfico y Web
16 de Mayo de 2019

Hace unos días se anunciaba la que será la 25ª película del espía más famoso del cine. Aunque tienen previsto el estreno para el 2020 ya se saben algunos detalles. Lo que aún no ha sido desvelado es quien realizará los títulos de crédito. Aunque si nos atenemos a los antecedentes debería ser, sin duda Daniel Kleinman. Y es que esta saga se ha hecho famosa por muchas cosas, entre otras M, Moneypenny, los gadgets del espía, las famosas (y ahora cuestionadas) chicas Bond y los villanos malísimos. Pero también los motion graphic del inicio, hay constantes que se repiten en todas las entregas, y se lo debemos a las 14 primeras películas, cuyos créditos son obra del mismo diseñador Maurice Binder.

A Maurice Binder le encargaron los créditos del primer Bond en 1962 “Dr. No” . Parece que elaboró a toda prisa el storyboard para esa secuencia apodada ‘gun barrel’, en la que el señor Bond dispara al espectador, que se ha repetido sin excepciones en todas las películas de la saga (aunque Quantum of Solace y Skyfall la situaron al final del filme en lugar de en su prólogo). Desde entonces fueron 14 las cintas en las que Binder diseño los motion grahic de 007.

 

 

Durante los casi 30 años que duró la colaboración entre el diseñador y el productor Albert R. Broccoli, la tecnología hizo un salto enorme como se puede ver si comparamos la entrada “Dr. No” del 62 con la de “Licencia para matar” del 1989 . Aunque no siempre tecnología y talento van de la mano.

 

 

En todos esos años hay par de unas excepciones. Robert Brownjohn se encargó de los créditos de un par de películas, “Goldfinger” del 1964   y “Desde Rusia con amor” del 1967. Brownjohn, introdujo otra constante de las introducciones con el sello Bond: las figuras femeninas e insinuantes, que aparecen aquí marcándose una seductora danza del vientre (buena parte del filme se desarrolla en Estambul).

Pero, a pesar de que Binder es el creador indiscutible del sello Bond, Daniel Kleinman con las siete colaboraciones en la entradilla de la saga 007, es ya reconocido como el gran renovador de los motion graphics del espía inglés. La primera es “Goldeneye” de 1995. A pesar de no romper con los tópicos de la saga, ese punto entre glamour erótico y kitsch trasnochado, ya introduce algunos puntos diferenciales.

 

 

“Quantum of Solace” del 2008 también marca un nuevo rumbo del grafismo para Bond. El estudio de animación MK12 encaró con mucho valor el reto de modernizar la estética de 007, aprovechando la ambientación desértica del clímax de la película y reciclando viejos elementos (las siluetas, las chicas, las pistolas) de forma muy novedosa.

Como fan de la franquicia James Bond, a pesar del machismo, que a ojos actuales es casi grotesco se hace difícil elegir unos créditos sobre el resto. Sin duda, los primeros del “Dr. No” me entusiasma y después tengo un par de entradillas que me encantan por lo diferentes que son. Una es “007 al servicio secreto de su majestad” del 1969. En lugar de una canción con ambiciones de estándar, el tema era instrumental, y la iconografía manejada por Binder lucía un aire pop absolutamente delicioso.

Y la otra es Skayfall del es oscura, clásica a pesar de una factura claramente digital, y intensa. Adele con su canción remacha un grafismo absorbente e inmersivo.