Esther Rico
Área de Espacios
01 de Octubre de 2019

 

Si una bebida consigue encapsular un estado de ánimo, porque no lo iba a hacer un espacio. Recess ha trabajado su identidad gráfica y se posiciona no como una marca sino un concepto. Entre sus ingredientes esta un derivado del cannabis que se puede comercializar en EEUU. Su estética se encuentra a años luz de la que tradicionalmente asociaríamos a este ingrediente y también escapa a la evocación de un espacio de meditación.

Noah Calina

 

La estrategia detrás de esta propuesta era ofrecer un lugar físico en el que sentirse tranquilo, recogido y qué nos ayudara a sacar nuestro mejor yo; es decir trasladar a un espacio físico lo que ya habían transmitido online mediante Instagram. Un lugar temporal que tan solo iba a durar tres meses y tras el éxito de convocatoria seguirá después del verano; ahora ya con horario únicamente nocturno y bajo petición para la organización de eventos.

Noah Calina

 

Consiguen crear esa atmosfera que parece atrapada en las tonalidades de un atardecer y amanecer permanente con un punto pop con una iluminación entre neones y fluorescencia y el uso de una gama cromática que va desde el púrpura, naranja-amarillo, al azul neón. Un arco en la entrada, así como la forma de asientos, que invitan a pensar sobre como nos sentamos y los espejos en los que encontramos retroiluminados los lemas de la bebida; casi como si una composición gráfica hubiera cambiado de escala y se hubiera convertido en sofás, espejos, escaleras por arte de un clic en el ordenador. Buscan ser un antídoto a los tiempos modernos, para ayudarnos a combatir el stress y el síndrome del burnout.

Noah Calina