Esther Rico
Área de Espacios
15 de Septiembre de 2020

Aquellos que habéis ido leyendo los posts de espacios sabéis que afirmé que el futuro del coworking era la especialización. Hoy traigo un buen ejemplo de lo que también voy viendo que pueden ser los nuevos coworking: una salida para los centros comerciales. Estos ven como las marcas reducen sus puntos de ventas físicas, pero que esos metros cuadrados tiene un gran potencial para convertirse en espacios de trabajo.

 

En concreto estoy hablando de un caso real, en el que Boonthavorn, un conocido distribuidor local de material, mobiliario, electrodoméstico ha habilitado un gran espacio en uno de sus centros comerciales, cerca de Bangkok, para que puedan trabajar los pequeños estudios y no tan pequeños. Tienen acceso al all in one, pero en lugar del formato vacacional en profesional. Imaginad un lugar, que ofreciera un espacio para vuestro estudio o salas de reuniones, hasta ahí nada sorprendente; pero que además integrará una gran librería de materiales y acabados para consultar físicamente y que fuera gratuito. Se trata de un espacio que nace con esa vocación, pensado por y para arquitectos y diseñadores.

 

Aquí entra en juego el estudio Onion a quien le hicieron el encargo de transformar esos tres pisos en un lugar en el que se combinaran las librerías de materiales y los espacios de trabajo.

Ubican diferentes zonas que podríamos tipificar como coworking: una más abierta y que da la bienvenida al espacio, en la primera planta, hasta una con más privacidad en el tercer piso; está última más enfocada a poder mantener reuniones con proveedores o clientes ya que cerca disponen de muestras colgadas, con salas de seis a doce personas de capacidad.

 

Las diferentes mezzanine se retranquean respecto a la del piso inferior, generando una doble escala, la de acceso de las personas y la que aparece al observar el espacio en conjunto, desde fuera.

El área perimetral de las mezzanine, también sigue el patrón de damero de la exposición, pero jugando con el vacío y el lleno. Ese espacio vacío se aprovecha para generar lugares de trabajo que dan la sensación de estar mirando al exterior. Existen cuatro tipologías de expositores y que están concebidos de manera modular para así facilitar la tarea de organización y actualización del muestrario según sea necesario. Destacar que los materiales que forman parte de la librería buscan ser económicos y de fácil acceso con la idea de ayudar a los estudios a pasar de la fase más conceptual a la de construcción.

Onion Studio