ESdesign
ESdesign- Escuela Superior de Diseño de Barcelona
15 de Enero de 2018

¿Cómo es el nuevo consumidor?

No parece necesario remarcar hasta que punto los consumidores hemos cambiado. Antes nos bastaba con que un producto satisficiera nuestras necesidades. Nos fijábamos en que fuera útil a nuestros propósitos y en que no fuera demasiado caro. Ahora, la eficiencia y la relación calidad-precio ya no son suficientes.

¿Cómo adaptar el diseño de producto al nuevo tipo de consumidor?

Esto es así porque los clientes tenemos necesidades más sofisticadas. Averiguar cómo se han creado esas nuevas necesidades es parte de lo que se estudia en masters de diseño de producto como el nuestro. De momento apuntaremos que, en lo que se refiere al consumo, las necesidades se organizan según una pirámide similar a la de Maslow. Así, dados dos productos que sean útiles y de un precio que nos parezca adecuado, nos quedaremos con aquel que:

  • Nos permita conectar con él.
  • Haga que nos sintamos identificados con él.
  • Nos genere una experiecncia positiva

Les pedimos a los productos que accionen unos disparadores que, en realidad están dentro de nosotros. Así que, ¿cómo hay que adaptar el diseño de producto? Sencillo: conociendo al consumidor y sus disparadores.

¿Cómo adaptar el diseño de producto?

Hemos dicho que resultaba sencillo, pero no lo es tanto. Solo hay que ver el movimiento pendular que se ha dado a la hora de adaptar el diseño de producto de uno de los objetos más utilizados a todos los niveles: el teléfono móvil. En los años 2000 a 2010 la tendencia era reducirlos al máximo. A partir de la primera década de este siglo los móviles se han vuelto enormes de nuevo.

Se deduce por tanto que una de las tareas del diseñador de producto es estar al tanto de las tendencias del mercado. Actualmente un teléfono que cupiera en la palma de la mano no satisfaría a ningún consumidor. El hecho es que los teléfonos ya no son para hablar, sino para ver fotografías, vídeos y hablar por internet. A la hora de adaptar el diseño de producto en este caso particular, el diseñador debe saber que su teléfono, su producto, debe ser capaz de conectar a las personas mediante mucho más que las palabras ¿No te suena el famoso eslogan connecting people?

Esto es así para todos los productos. Hay que saber qué compra el cliente en realidad  cuando se decide por un abridor de botellas. Más allá de la utilidad de cada producto, el diseño habla de lo que el cliente desea: que su vida sea más fácil, que en su casa entre un poco de lujo... Y, sobre todo, busca emocionarse. Adaptar el diseño de producto al nuevo consumidor pasa por conocer sus emociones y magnificarlas si son positivas o paliarlas si son negativas. De todo eso y mucho más hablamos en nuestros masters de diseño. Encuentra el tuyo.