ESDESIGN
ESDESIGN - Escuela Superior de Diseño de Barcelona
28 de Agosto de 2020

Los dispositivos móviles se han convertido en elementos imprescindibles para nuestro día a día. No solo por la comodidad que proporcionan, sino también porque desde ellos se pueden utilizar todo tipo de apps destinadas a diversas tareas, como pueden ser actividades laborales, de ocio, o de realización de compras.

Para ello, empresas e instituciones de todo tipo, e incluso aficionados y estudios de desarrollo, han lanzado sus apps tras exhaustivos procesos de diseño y su posterior desarrollo. En ellos han intervenido expertos en diversas áreas, que han tenido en cuenta todas las fases necesarias para la creación de una app desde cero. ¿Cómo se desarrolla este proceso? Te damos todas sus claves

Diseño de aplicaciones: lo primero, una buena idea

Para que sea posible crear una aplicación, es crucial empezar a desarrollarla con un rumbo claro. Antes de iniciar el diseño de pantallas o la escritura de código, hay que tener una buena idea. Por descontado, la idea para esta app debe ser viable. Generalmente, para saber si una idea es buena o viable debe cumplir un objetivo principal: solucionar uno o varios problemas de los usuarios de forma sencilla.

En caso de que quieras desarrollar una app, pero no tengas una idea, puedes iniciar el recorrido a la inversa: encontrar primero un problema que pueda solucionarse con una app para después planificar cómo resolverlo con una aplicación. En cualquiera de los dos casos, es aconsejable hacer un estudio para saber cuántos usuarios de dispositivos móviles tienen un problema que podamos solucionar a través del servicio que proporcionará nuestra app.

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Llegados a este punto, antes de continuar debes tener claros diversos conceptos. Entre ellos, qué es lo que quieres que haga la aplicación para la que tienes la idea y sus funciones. Pero, también, el presupuesto con el que vas a contar para desarrollarla. Porque de este depende que puedas dotarla de todas las funciones que deseas, o solo de algunas. Si se va a llevar a cabo en el seno de una empresa, solo tendrás que valorar si es necesario contratar a alguien para ello, o como refuerzo del equipo de desarrollo. Si no, hay que contar con un equipo externo.

Registrarse como desarrollador para Android y iOS

Cuando ya lo tienes todo claro, toca decidir para qué sistema operativo móvil quieres desarrollar la aplicación: Android, iOS o ambos. No hace mucho se comenzaba por uno de los dos, y después, en función de la demanda, se desarrollaba para el otro, por un tema de costes. Sea lo que sea lo que elijas, es necesario darse de alta como desarrollador en la plataforma o plataformas correspondientes.

El desarrollador es únicamente el nombre que aparece como quien publica la aplicación. Que figures como desarrollador, tú o tu empresa, no quiere decir nada sobre quién realizará su desarrollo, ya que puede hacerlo cualquiera. Una vez hecho esto, es hora de decidir qué profesional o profesionales del diseño de aplicaciones se van a encargar de dar vida a la app en cuestión.

Diseño de aplicaciones: primeros esbozos y explicación de la idea

Cuando tengas elegido el equipo de desarrollo, tienes que reunirte con ellos para empezar con el diseño de la aplicación que has ideado. Lo primero que tienes que hacer es explicarles qué idea tienes, la finalidad de la app, o las funciones que quieres que tenga. Ellos analizarán los datos, verán si es viable desarrollar todo lo propuesto, y comenzarán a diseñar las primeras pantallas y bocetos de la aplicación.

Entre estos bocetos estará el dibujo de la interfaz, que debe mostrar sus principales funciones, así como su estructura y acceso a funciones. Una vez se tengan listos, estos esbozos se usan como referencia para los siguientes pasos del diseño de aplicaciones. Los bocetos también los puede realizar quien encargue la app, para que los desarrolladores se hagan una idea más precisa de lo que se pretende con esta.

Diseño de aplicaciones: prototipado

En este punto toca desarrollar el boceto y sus partes. Es la parte del diseño de aplicaciones conocida como wireframing, el de creación del prototipo de la app. Para ello, es habitual utilizar distintas herramientas y utilidades de creación de prototipos, que serán de gran ayuda para el diseño de nuestra app. Con ellas puedes colocar datos y gráficos en el punto en el que quieres que aparezcan, insertar botones, y ver cómo responderían al navegar por ellos.

Si la app va a ser desarrollada por otros, tendrás que crear el storyboard. Esto es, un guion con gráficos de todos los pasos y pantallas de la aplicación según quieres que esté. Este paso también debe realizarlo quien vaya a desarrollarla, de manera paralela al prototipado. Pero no es necesario ser excesivamente detallista en el storyboard. Basta con plasmar la idea general de cada pantalla.

Desarrollo del backend y primeras pruebas

En este punto, ya con el wireframe aprobado, es en el que debe concretarse, por parte del desarrollador de la aplicación, el backend de la misma. Es decir, la parte de desarrollo y escritura de código de una app, lo que no se ve. Para darle forma, y que realice en un primer momento una o varias de las acciones requeridas, es necesario saber programar.

Ya puedes indicar a quien quieras que pruebe el wireframe, para ver qué les parece y cómo lo utilizan. Puede que al hacerlo se te ocurran algunas nuevas ideas que agregar a la aplicación. Ten en cuenta que, a medida que vaya avanzando el diseño y el desarrollo de la app, es conveniente que haya personas que prueben el funcionamiento de las novedades.

El frontend: lo que se ve en diseño de aplicaciones

Ya con el backend listo, toca desarrollar el frontend, es decir, lo que se ve de la aplicación: sus pantallas. Primero hay que definir qué aparecerá exactamente en cada una, y después desarrollarla. Básicamente, el trabajo de desarrollo del frontend es crear las versiones digitales y en alta calidad de las distintas pantallas diseñadas durante el proceso de wireframing. También es necesario saber programar para ello.

Ya con el frontend terminado, y "conectado" con el backend, hay que comprobar que el prototipo de la app en formato digital funciona correctamente.

Pruebas y publicación en las tiendas

La app ya sería funcional, pero hay que comprobar que todos sus elementos funcionan correctamente. A ser posible, en un smartphone o en un entorno de pruebas en iOS o Android, lo que las plataformas de desarrollo hacen posible. En esta fase debe anotarse todo lo que no funciona o puede mejorar, y mejorarlo en el código de la app. Cuando esté todo probado, modificado si es necesario, y funcione perfectamente, la app está terminada. Llega el momento de enviarla a Apple o Google para su publicación en las plataformas de apps.

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Para ello tienes que enviarla a las tiendas, pero en este paso tienes que realizar una operación básica para que la app tenga éxito y puedan localizarla los que quieran instalarla. Debes optimizarla para intentar que tenga el mayor número de descargas posible. Para ello, debes cuidar su aspecto gráfico y contenido, pero también su título, y elegir cuidadosamente la categoría a la que pertenece. También hay que redactar una buena descripción para la app, cuidando las palabras clave que sirvan para localizarla, y diseñar su icono.

Una vez optimizada la app, y enviada a Google y Apple, solo queda esperar a que los responsables la revisen y la publiquen en sus tiendas. El proceso tarda generalmente entre 3 y siete días si eres un particular, y de 7 a 10 días en el caso de una empresa. Si no la publican, tendrás que hacer los cambios necesarios en cada caso hasta lograr la publicación.

Esto es todo lo que hay que hacer para llevar a buen puerto el diseño de aplicaciones, desde cero hasta la publicación de la app en la tienda de aplicaciones.