Óscar Guayabero
Área de Gráfico y Web
22 de Mayo de 2018

A medio camino entre un estilo musical y una nueva utilización el medio Youtube llega Lofi (abreviación de Low Fidelity), una nueva forma de disfrutar/consumir música. Esta referencia a la baja fidelidad, se debe a que todo surge de tecnología casera y equipos no profesionales. La idea es sencilla, emitir desde tu habitación la música que te gusta. En algunos casos, la música es creada por el propio emisor, a partir de remezclas, sonidos propios y canciones ajenas. En otros, empiezan a parecer emisoras ortodoxas, con la diferencia que sólo emiten canciones que sus autores han cedido. Existen Bibliotecas de música Lofi 100 % sin copyright para todos los usos donde las “emisoras” pueden conseguir licencias para emitir canciones o gratis o a muy bajo coste. Aunque ya se han dado casos de uso de canciones sin permiso. La mayoría emiten 24/7, sin publicidad y con una selección musical bastante interesante. Youtube las sitúa como canales de larga visualización puesto que al margen que estés usando el canal como radio este sigue en activo.

Gráficamente los fondos suelen ser bastante estáticos. Las primeras emisoras Lofi usaron imágenes de estilo Animé japonés pero esto está cambiando, por fondos fotográficos etéreos, nubes, playas, etc. En algunos casos con ligeros movimientos. También se suelen incluir el nombre y el título de la canción que suena, en gráfica sobre-impresa e incluso el dinero recaudado. Porque sí, la audición es gratuita, pero casi todos los canales incluyen la opción de “colaborar” económicamente, vía Paypal, para la continuidad del canal. También hay que incluyen el numero de “oyentes” en ese momento y los créditos de las imágenes usadas de fondo.

Según informa El País: Uno de los canales que más ha crecido tras el descubrimiento online del 24/7 ha sido College Music, gestionado por lo estudiantes Luke Pritchard y Jonny Laxton. En 2014, estos dos jóvenes británicos enamorados de la música alternativa se pusieron manos a la obra y pasaron de tener 794 suscriptores en 2015 a casi 100.000 seguidores doce meses después. Tras ello y gracias a tres retrasmisiones en directo en solo 30 días, triplicaron su audiencia y les hizo ganar 5.000 dólares. “Ambos comenzamos en esto para intentar llegar a más gente ofreciendo la música que creíamos era merecedora de escucharse”, afirmaba uno de ellos al diario The New York Times.

Como género nace de la fusión del jazz y el Hip-Hop con algo de Ambient y mucho de Chillout, aunque ya han aparecido “emisoras” de otros estilos. De hecho, muchos de ellos se publicitan como música para relajarte, estudiar o concentrarse. La idea es interesante, desde una habitación alguien emite música para que desde otras miles de habitaciones haya quien se duerma escuchándola. Tiene algo se saltarse filtros e intermediarios que suena a las redes P2P, pero no hay que olvidarse que en medio está el gigante Youtube. Y este medio ya le ha echado el ojo a los canales Lofi para vigilar los derechos de autor. Uno de los casos más sonados fue el del fundador de Chillhop Music, Bas van Leeuwen. Sus emisiones fueron canceladas por usar, sin permiso, una imagen de una película japonesa del género anime. Los canales empiezan a reaccionar y a firmar sus propios acuerdos con los artistas para crear su propia comunidad.

En todo caso, parece que este nuevo medio puede establecerse como una alternativa más y podría incorporar interesantes recursos gráficos. Así como Wetransfer incluye imágenes de artistas emergentes mientras descargas los archivos que te han mandado, los canales Lofi ¿podrían ser escaparates de nuevos animadores? Otro camino seria jugar con efectos visuales que transformara el portátil en una lámpara de compañía mientras oyes la música. Quien sea capaz de sumar capas de atractivo a estas emisoras puede encontrar una fórmula innovadora.