Esther Rico
Área de Espacios
21 de Mayo de 2020

The Unfolding Villages, instalación espacial de Neri& Hu en la Stockholm Furniture Fair de 2019, puso el foco en contar una historia local, cómo es la desaparición de la vida rural en China; de este modo vincularon los objetos expuestos a los valores culturales y a la tradición propia del país; un legado que en parte está desapareciendo y también los valores asociados a él.

Este hecho impactó también en la práctica del despacho más allá de la feria, ya que la mayoría de proyectos los llevaban a cabo en Shanghái; se dieron cuenta de que era muy importante intervenir con su profesión en entornos rurales, nutriendo la diversidad, riqueza particular de cada región.

Al mismo tiempo se trata de un fenómeno global, también ocurre aquí; me parece interesante la oportunidad de conocer una cultura a través de los objetos puestos en ese contexto. De este modo al transitar ese espacio, además de conocer la última colección de Neri&Hu, entendemos mejor el punto de partida, los valores que hay detrás de ella.

Las palabras clave que expresan el concepto de esta exposición serían nostalgia, vivienda, hogar, familia y la relación de los individuos con el colectivo. Se materializan mediante la simulación de esos callejones creados con la yuxtaposición de mamparas de lamas de madera; fueron construidas de manera local por carpinteros y materia prima sueca. Ahí me parece puede estar una clave para nuestro futuro: viene una época en la que volveremos a valorar lo local, pero no deberíamos caer en lo endogámico. Me gustaría creer que las ideas pueden y deben cruzar las fronteras, pero que la producción se fomente a nivel local, reduciendo nuestro impacto en carbono sin limitar nuestras mentes. Para acabar de cuadrar el círculo faltaría buscar un uso a esa instalación espacial, más allá de la feria, pero paso a paso.

A nivel de forma, la creación de esa trama de callejones, subdivide el espacio y genera la sensación de estar entrando en hogares. Esa percepción es debida a la inclinación, creando la sensación de un techo, que en realidad no existe; nuestra mente lo imagina al ver repetido el patrón evocando una vivienda inexistente. Así hay una doble lectura la de estar paseando por unas estrechas calles y la de estar entrando y saliendo de diferentes habitaciones de una misma casa.

Además, a esas divisiones de madera le practican aberturas como si se trataran de ventanas, que permiten ver a través de ellas y fomentar la interrelación, consciente o no, entre los visitantes. Permiten que la curiosidad, mirar que están haciendo los demás sin ser vistos, sea posible. Tratan de emular la sensación que sentiríamos al vivir en clanes, que eran el origen de esas poblaciones rurales. Callejones con recovecos llenos de vida por los que vagar y experimentar otra cultura y fomentar la interrelación con otras personas que están descubriendo al mismo tiempo y en el mismo espacio otra manera de vivir.

Pegenaute y Neri&Hu