Óscar Guayabero
Área de Gráfico y Web
24 de Marzo de 2020

Desde casa y sin salir a menos que se a imprescindible, las redes se han transformado en nuestra ventana. Asusta y a la vez, nos confirma lo importante que es tener una buena red de contactos. Cuando alguien me dice que esta o aquella red le parece aburrida o irrelevante, siempre le contesto que la parte de ese territorio que ve lo construyes él, con sus likes, sus filtros antispam, sus contactos, sus interacciones. El algoritmo nos cuela goles pero nosotros somos nuestros prescriptores principales. Pues bien, en mi red tengo a varios ilustradores/as, artistas visuales y diseñadoras/es de cabecera que me ayudan a pasar estas semanas de confinamiento. Todos son cercanos, amigos o conocidos y (aun) no son extremadamente conocidos, (aunque todo llegará). Hay un poco de todo, de los más implicados a los que optan por hacernos olvidar por un rato esta extraña situación. Os recomiendo, casi por prescripción médica, seguir sus perfiles de Instagram.

 

He aquí mis top 5 de estos días:

Julia Solans 

Ilustradora, directora de arte, pensadora, activista y brillante oradora. Juntos organizamos el PechaKucha en Barcelona. Siempre se ha caracterizado por su humor mordaz, por su estilo sencillo que no simple y por su feminismo militante. Tiene la capacidad de hacer de lo doméstico algo que nos trasciende. La importancia de su trabajo estriba en saber captar las neurosis colectivas y, sin dar consejos banales de “crecimiento”, hacernos pensar.

Su día a día confinada, vale la pena seguirlo.

Os recomiendo ver su charla el día que muchos descubrimos su capacidad de comunicar y su humor punk. 

 

Felix Rodriguez 

Felix no es exactamente un ilustrador. Es más un letrista. Lleva años con el lettering, fuera de la ortodoxia de la profesión, trabajando en campos como el custom motero, la decoración mural y la rotulación manual de locales diversos. Su trabajo es brillante. Durante este confinamiento ha empezado una serie de carteles, alusivos a la situación, que han corrido por las redes como la pólvora. Los carteles tienen un lenguaje deudor del cartelismo bélico de la Guerra Civil y la II Guerra Mundial, entre el Art Decó y el Realismo Heróico soviético, aunque también tiene algo del cómic de los 50' y del Pop de los 60'. Sea como fuere, la mezcla funciona y ha conectado con un público muy amplio. En este artículo cuentan la historia de esos carteles.

 

Javi Royo

Ilustrador certero que se centra en el contenido dejando la forma al mínimo, acaba de sacar un libro imprescindible, Homo Machus, donde si condescendencia ni autocomplacencia, lanza un enorme “Sorry” que el género masculino le debe a las mujeres. En Instagram, su territorio natural, lanza puyas en forma de ficticias estadísticas, gráficos, infografías. Pero no por fábulas no menos ciertas.

Las de estos días de confinamiento son excelentes.

También se prodiga en charlas y, como buen maño, si tiene un día inspirado, puede acabar cantando una jota. Mirad si no esta charla en uno de los últimas ediciones del FLIC (que por cierto este año se ha anulado por la pandemia), por cierto, presentado por Julia Solans.

 

Cinta Vidal 

Cinta es artista visual, muralista, ilustradora, pintora de decorados de escenografía. Aprendió este último oficio con los míticos Castells i Planas. Y de allí saltó a hacer su obra personal, acostumbrada a pintar en grandes superficies no le ha sido difícil pasar de los telones de escenario a los murales. Su pintura muestra arquitecturas imposibles, casas poliédricas. Entre la casa de Mon Oncle de Jaques Tati y los dibujos de Escher. Sus personajes estan a menudo en reposo, entre la espera, la meditación y el letargo. Estos días está colgando casas donde nadie sale de ellas, también propone un juego de colgar una de sus multicasas preparada para que la pintemos. Sus cuadros siempre me hacen soñar y cuando la casa se me cae encima me pierdo en ellos. Son como una ventana a la evasión, me quedo embobado viendo los detalles, las perspectivas, las sombras, los personajes. Un trabajo espectacular sin ínfulas, hecho desde el oficio. Muy recomendable este artículo sobre ella.

 

Gabriel Salvadó

Los personajes de Gabriel parecen salir de un libro de Beatrix Potter balo los efectos del LSD. Una especie de fábulas campestres con conejitos, pajarillos y gentlemans pero con un humor ácido y absurdo, especialmente en la etapa en que tenían la cuenca de los ojos vacías. Me fascinan sus pequeñas historias que caminan entre la ironía y el cinismo pero siempre con ingenio. Sus enigmáticos personajes sin rostro tienen la capacidad de ser el principio de una historia que nos montamos como observadores y no el final de la que propone el autor. Vale la pena revisar su instagram paralelo, y rebuscar en sus trabajos antiguos.